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Opinión

Un poeta que no soy yo

Ensuncho De La Bárcena
Ensuncho De La Bárcena
Columnista
26 de septiembre de 2025

Lo primero que quiero decir es que me alegra mucho el éxito que ha tenido, tanto en reconocimiento internacional como en la taquilla colombiana, la más reciente película escrita, dirigida y coproducida por el cineasta Simón Mesa Soto.

Lo segundo es que presenté audición para el personaje principal, Óscar Restrepo. A muchos les sorprenderá leerlo, pero a lo mejor no saben de mi incursión en el mundo de la actuación. Gracias a Pepe Mantilla, mi personaje en el exitoso musical “La Sociedad de la Cumbia” de Puerto Candelaria en Medellín, me animé a participar en la convocatoria y me enviaron un fragmento del guion con algunas indicaciones. Con la ayuda de una amante clandestina filmé un video con mi celular. Eran los días alrededor del eclipse solar, en octubre de 2023. Confieso que me hacía ilusión participar en la segunda película de este joven director que había logrado prestigio por “Amparo”, su ópera prima. El tema reverberaba en mí y lo sentía conectado con mi universo emocional. Lo veía como un homenaje indirecto al poeta cartagenero sinuano, Raúl Gómez Jattin. A pocos días de haber enviado el video fui citado por alguien del equipo de casting para conversar en un bar. Y eso hicimos durante una hora. Me sentí observado, detallado y estudiado. Todo fue muy interesante y amable. Nos despedimos con la posibilidad de volvernos a ver, si se requería un segundo encuentro. Pero no fue así. El personaje parecía haber sido escrito para Ubeimar Ríos, un profesor de bachillerato de Rionegro con tres décadas de experiencia. Nadie más pudo haber encarnado a Óscar Restrepo en toda su fatal dimensión. La estatura del profesor, sus gestos, los ángulos de su cara, su sonrisa y su llanto son los de Óscar. Y en esto reside buena parte del éxito de la película: en el acierto al escoger al actor. Pude verla a comienzos de septiembre, en una función de mediodía, en una sala vacía de Montería. Y no es una broma excesiva de mala rima. La verdad es que me conmovió, me reí, me sentí un poco confrontado y hasta me dieron ganas de escribir esto. La película “Un poeta” pone en escena el imaginario social contemporáneo alrededor de una figura presente en varias épocas de nuestra historia. Algo de desajuste hay en todo poeta. En eso la propuesta es eficaz. Toma el cliché en torno al poeta mediocre y lo vuelve risa trágica. Al final me alegré de no haber sido ese Óscar.