
Un país llamado Catatumbo

Colombia se transforma en "Catatumbo", un territorio dominado por el crimen organizado. El gobierno, con una fallida "paz total", debilitó la seguridad y permitió el auge criminal.
Por Valmiro Sobrino Oliveros ¿Ha surgido un nuevo país en América? Sí, señor; ya no se llama Colombia, sino Catatumbo. Así como lo está leyendo; somos un Catatumbo, es decir, un territorio de más de un millón de kilómetros cuadrados secuestrado y violentado por organizaciones criminales que el gobierno ha dejado crecer y multiplicarse con un discurso quimérico de la “paz total” que fracasó antes de empezar. En una columna anterior señalé que la primera gran equivocación del Gobierno estuvo en sentarse a una mesa de diálogo sin tener la certeza absoluta de con quiénes dialogaba. El gobierno no entendió que estaba sentado con unos grupos de bandoleros que han usado la guerra y las armas para sostener el tráfico de drogas a nivel internacional y creyó el cuento de que el ELN y las disidencias de las Farc eran organizaciones políticas supuestamente destinatarias del “ius ad bellum”; (derecho de guerra). En medio de esa torpeza y creyendo inocentemente en la buena fe de los facinerosos, desmanteló a unidades de élite de las Fuerzas Militares especializadas en la guerra; las Fuerzas de tarea Vulcano y Omega, los comandos específicos del Caguán, las Fuerzas de acción decisiva de La Macarena, Puerto Rico y Vista Hermosa, los Comandos Operativos No. 3 en Florida, Cauca y No. 5 en Bogotá, entre otros; y como si todo lo dicho fuera poco, se atrevió a algo más grave: pactar “cese al fuego” con dichas pandillas, lo cual, en términos castellanos, significa nada menos que paralizar el accionar de las fuerzas militares y de policía. Este espacio lo utilizaron estos grupos delincuenciales para crecer; ocupar casi todo el territorio nacional; fortalecer la siembra de coca (30 mil hectáreas solamente en el Catatumbo y 253 mil en todo el país). Ninguna paz se podía negociar bajo la condición de paralizar las fuerzas armadas del Estado. Por el contrario; había era que fortalecerlas y propinarles contundentes derrotas en el campo militar a los bandidos para que supieran que hay un Estado de derecho que había que respetar y esas equivocaciones tienen sumido a todo el país en una especie de Catatumbo; vale decir, un país tomado a lo largo y ancho por el crimen organizado. Ahora, a comenzar de nuevo a rescatar lo perdido, pero para eso no valen discursos ampulosos sino acciones.