Un nuevo premio Nobel
El presidente Petro enfrenta desafíos en la búsqueda de la paz en Colombia, marcada por la violencia de grupos armados. La legalización de la droga y un gobierno productivo son claves.
Por Luis Ernesto Ruíz Es lo que se ve en la mente de nuestro mal querido Petro. Ya tuvimos uno que vino de la mano de las Farc y se está construyendo otro de la mano del ELN, y por qué no, del otro lado como a niño travieso, de la mano del Clan del Golfo. Todos conocemos que la paz, 'nanay cucas', porque de las Farc quedaron sus herederos y todos los días vemos que alguien muere o es extorsionado, cuando hay comunidades que se desplazan por los tiroteos que arman unos y otros, por los terrenos de la coca, que es el oxígeno que revive a los grupos que siempre aparecen con otro nombre. La paz no puede existir en Colombia si no se le da una solución definitiva a este gran problema. Los países consumidores no la quieren acabar porque esto mueve grandes recursos, los que desde luego son lavados en los bancos y entran por el camino del crecimiento económico. Nadie quiere morder ese entuerto donde somos los colombianos, los que pagamos los platos rotos. Petro, que es tan habladorcito, bien puede prender la mecha en sus continuos viajes invitado como gran conferencista, debe hacer uno que suene, para legalizar el consumo de ese polvillo del mal y tratarlo como una grave enfermedad, y no solo es de los desarrapados en las calles, también de los encorbatados en sus reuniones de trabajo y fiestas. Que se gane el premio Nobel no me molesta, si se consiguen las grandes soluciones a nuestros grandes problemas. Bueno, es que se entretenga con eso, reestructure su gobierno con gente capaz y con visión de Estado productivo, que crezca el trabajo y se le dé oportunidad a la gente, que las universidades se abran a los pilos, y no a la inteligencia artificial, que son solo ilusiones. Sabemos que tiene un camino y un auditorio abierto por su pasado, no se olviden que en una universidad de las más antiguas del mundo, tienen un edificio que se llama Camilo Torres, no se extrañen que aparezca otra con nombre de nuestros ilustres personajes de la subversión. Espero que Petro vea cuál debe ser el camino.