
Un manto de duda

Escándalos de corrupción empañan las reformas del Gobierno colombiano. Señalamientos a ministros y congresistas siembran dudas y socavan la legitimidad de las iniciativas.
Los señalamientos a un ministro y a congresistas manchan la legitimidad de las reformas. Todos los proyectos que el Gobierno Nacional tramita en el Congreso están bajo sospecha. Los señalamientos de uno de los funcionarios de mayor confianza del presidente Gustavo Petro revisten la mayor gravedad por las personas que han sido involucradas en un escándalo que crece como una bola de nieve y que no solo arrastra a congresistas, sino que ahora tiene al ministro de la política en el ojo del huracán. Todos los caminos conducen a que las reformas estarían salpicadas por los presuntos hechos de corrupción, que tiene como protagonista a la cuestionada Unidad Nacional de Gestión del Riesgo, con actuaciones indecorosas de dirigentes, las cuales se pensaban eran cosa del pasado y que con este 'Gobierno del Cambio' serían difícil de repetir. Pero no, la corrupción se pasea por las oficinas del Estado como en las épocas anteriores, las mismas que antes se cuestionaban. Ese karma sigue presente y no se ve una luz al final del túnel en un Gobierno en el que todos los días hay nuevos escándalos que solo llenan de desesperanza a 50 millones de colombianos, que cada vez pierden más confianza en la administración pública.