
Un año de sinsabores

El gobierno de Gustavo Petro cumple un año marcado por la falta de coordinación y baja ejecución presupuestal. La inseguridad y los problemas internos complican su rumbo.
Con los permanentes cambios en su gabinete es imposible hablar de coordinación en el gobierno de Gustavo Petro. Gustavo Petro cumple su primer año de gobierno y la sensación entre la gran mayoría de los colombianos es que son más los sinsabores que los aciertos. Hoy, es el mandato con el menor porcentaje de ejecución presupuestal, a duras penas con un 30%, el más bajo en las últimas tres décadas. Y eso se siente en las regiones donde abundan los anuncios, pero los hechos, las acciones y las obras no se ven. Como si fuera poco, la percepción de inseguridad es alarmante, incluso, eso ha llevado a varios gobernadores a enfrentarse al presidente, así como al Ministerio de Defensa, exigiendo salidas ante los embates de los grupos ilegales, que parecen tomar un segundo aire ante los anuncios de la paz total. No ha sido un buen año para Colombia, pero a Petro le quedan tres para retomar el rumbo, aunque con grandes enemigos a sus espaldas, todos de sus entrañas, muy seguramente las distracciones le quitarán tiempo, el mismo que necesita para resolver los múltiples problemas que tiene el país.