
Un alacrán que ojalá le sirva a Córdoba

Como se sabe, un alacrán es un arácnido prehistórico de la familia de los escorpiones generalmente aborrecido por los humanos no tan solo por su aspecto desagradable sino también por su letal picadura.
Como se sabe, un alacrán es un arácnido prehistórico de la familia de los escorpiones generalmente aborrecido por los humanos no tan solo por su aspecto desagradable sino también por su letal picadura. Pero el alacrán a que voy a referirme hoy no es a este insecto. Se ha descubierto en el sur de Córdoba una mina de cobre llamada Alacrán, que por su tamaño ya ha generado el Proyecto Alacrán que ha emergido como una de las iniciativas mineras más significativas de Colombia, destacándose por su enorme potencial en la extracción de este valioso mineral. Las primeras informaciones de que disponemos afirman que "recientemente, la empresa china Jchx Mining Management adquirió las operaciones de Córdoba Minerals, comprometiéndose a realizar una inversión aproximada de 400 millones de dólares en el desarrollo del proyecto. Este movimiento no solo resalta la creciente atención internacional hacia el cobre colombiano, sino que también enfatiza la importancia económica y social del proyecto para la región de Córdoba. El Proyecto Alacrán ha sido declarado Proyecto de Interés Nacional por el gobierno colombiano, lo que subraya su relevancia en los planes de desarrollo económico del país". Ahora lo que se necesita es que estos rimbombantes anuncios se conviertan de verdad y materialmente en desarrollo para la región y de ingresos para el país; por ejemplo, cuál es la participación de Colombia en el proyecto; en qué porcentaje recibirá esas utilidades la región del Alto Sinú y el San Jorge; ¿cuál es el compromiso contractual para que nuestros raizales de la región sean los primeros en el empleo tanto de mano de obra como en cargos calificados? En resumen, es necesario que el gobernador de Córdoba y la Asamblea departamental cojan este proyecto por los cachos para que no repitamos el error de Urrá. Siendo yo diputado del departamento, advertí en un debate en la Asamblea, que si a través de Urrá no establecíamos de antemano una tarifa diferencial para el costo de la energía de Córdoba ese proyecto no le servía a los cordobeses como en efecto ha sucedido. Y esta empresa hoy es solo de utilidad de los politiqueros de turno que se la rifan como una piñata en un festín de máscaras. Que el Alacrán no corra el mismo destino de Urrá y no le produzca una picadura social a nuestra región.