
Un agradable paseo por Dubái

En la lujosa Dubái, sede de la COP28, se debaten medidas contra el cambio climático, pero los mayores emisores de gases de efecto invernadero brillan por su ausencia. ¿Compromiso real o solo discursos?
Por Valmiro Sobrino Oliveros Se realiza en Dubái la conferencia mundial COP28 sobre el cambio climático. Dubái es la ciudad más lujosa del planeta; conocida por su lujoso comercio, la arquitectura ultramoderna y su ampulosa vida nocturna. Burj Khalifa, una torre de 830 m, domina el paisaje de rascacielos. A sus pies, la Fuente de Dubái, con coreografías de chorros y luces a ritmo de música. En las islas artificiales justo frente a la costa están Atlantis, la Palma, centro turístico con agua y parques de animales marinos; tiene el único hotel cinco estrellas del mundo. ¿No quisiera usted ir a Dubái? Pues allí están unos 130 países representados algunos por sus jefes de Estado o por sus cancilleres. Asistieron además unos tres mil activistas de organizaciones dedicadas a promover la idea del cambio de los combustibles fósiles de efecto invernaderos. No asistieron Xi Jinping el premier Chino, no tan solo jefe de Estado, sino además Secretario General del PC chino (uno de los dos hombres más poderosos del mundo). Tampoco estuvieron sus poderosos colegas de Estados Unidos Joe Biden, ni de Canadá Justin Trudeau y Rusia Vladimir Putin. De los cuatro grandes responsables de la polución del planeta solo Narendra Modi de la India estuvo en Dubái. La India, China, Estados Unido, Canadá, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos de la (Opep), producen el 80% del petróleo del mundo y por consiguiente la misma proporción de gases invernaderos. ¿Estarán dispuestos estas seis gigantescas economías a apagar sus chimeneas después de los maravillosos discursos de Dubái? Colombia produce el 0.02% del gas invernadero del planeta, una cifra que tiende a cero absoluto. ¿Es consecuente con eso que apaguemos la producción de petróleo y gas de un momento para otro con un peligro inminente para nuestra economía y nuestro abastecimiento? Solamente en impuestos en 2022 el petróleo nos dejó 18.16 billones y representó el 25.36% de las ventas de Colombia y si se incluyen las regalías la cifra es de 42.4 billones. Solo en la mente de algún trasnochado se le puede ocurrir que esas fabulosas cifras se puedan suplir con turismo. Los tercermundistas que fueron a pronunciar el mismo discurso de siempre no hicieron otra cosa que un agradable paseo por Dubái. La realidad del mundo es otra.