
Última por este año

El columnista repasa un 2023 marcado por desafíos socioeconómicos y reflexiona sobre la gestión pública, la academia y el turismo. Destaca la importancia de la salud mental y la esperanza para el futuro.
Por Manuel Cadrazco Como viene siendo tradición a lo largo de estos cinco años y medio que vengo siendo columnista de este periódico, le dedicaré la última columna del año a hacer una recapitulación de las temáticas tratadas y una reflexión final. 2023 ha sido un año complejo para nuestra región, el país, y también para muchas familias; actualmente las perspectivas socioeconómicas para el año entrante siguen siendo algo confusas, diría que con un toque de incertidumbre. Los nuevos gobiernos territoriales tienen retos grandes en cuanto lo que necesitan las regiones y lo que esperan los electores. De hecho, gran parte de las columnas de este año se trataron de propuestas encaminadas a darle un nuevo giro en cuanto a gestión pública se refiere. Nuestro departamento requiere de una gestión pública fresca, renovada, apegada a los lineamientos actuales de un mundo dinámico y en movimiento. Una gestión cercana a la ciudadanía y en donde los datos, la evidencia y la fijación en buenas prácticas que hayan funcionado en otros lugares del mundo, sean referencia. Este año hablamos del potencial que tiene la academia en el departamento y lo nutrido que puede ser su aporte a las alcaldías y a la Gobernación, la producción científica anclada a nuestra región tiene mucho por brindar al interés general y al desarrollo. Así mismo, que el turismo, la generación de empleo y la agricultura deben contar con políticas consolidadas a futuro. También la salud pública no debe ser descuidada, sobre todo la inversión en salud mental, en este cierre del año, recordemos también la importancia de cuidar nuestra salud mental, ya que, en estas fechas, el estrés y las expectativas pueden ser abrumadores. En el cierre de este año, invito de igual manera a todos, a dedicar tiempo a la reflexión y al compartir en familia. En estos días finales, abracemos a nuestros seres queridos, compartamos experiencias y celebremos los pequeños triunfos. Al despedirnos de este ciclo, deseemos un próximo año lleno de esperanza, progreso y solidaridad, y que nuestras acciones cotidianas contribuyan a construir un futuro más justo y equitativo para todos. Nos leemos el otro año con más temas, más historias y hasta para hablar de la vida en general. Al Grupo de Comunicaciones El Meridiano mi agradecimiento nuevamente por el espacio que me obliga, en el buen sentido, a estar más atento a la realidad del departamento, de su gente y sus rincones.