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Opinión

Trump a pesar de todo

Carlos Rodríguez Santos
Carlos Rodríguez Santos
Columnista
9 de noviembre de 2024

Donald Trump regresa al poder en Estados Unidos, un triunfo que redefine la política global. Su reelección impacta en la UE, la OTAN, Medio Oriente y Latinoamérica, especialmente Colombia.

Por Carlos Vargas Rodríguez El resultado de las elecciones en Estados Unidos, fueron seguidas minuto a minuto por todo el mundo, bien sabíamos que lo que se estaba decidiendo, impactaría en el resto del orbe. Donald Trump fue reelecto y marca un hito en la historia política estadounidense, por todo lo que giró alrededor. Además, contra todo pronóstico, su triunfo fue inobjetable. No hay espacio para dudas y cuestionamientos con relación a las cifras y su contundente resultado. No hubo el tal empate técnico del que tanto hablaban los expertos en encuestas, que, por cierto, vuelven a quedar en deuda. Ahora bien, después de este triunfo, Trump está siendo leído por los diferentes países, de acuerdo a su condición e intereses propios. La U.E. ya da muestras de preocupación sobre el curso que tomará la invasión a Ucrania por parte de Rusia. La Otan se puede sentir en riesgo ante las amenazas de Trump que ha dicho que EE.UU. debe abandonar esta organización, bajo un contexto de análisis costo vs. beneficio. En el medio oriente, se avivan los vientos de guerra, con el seguro respaldo que dará Trump a los planes de Benjamín Netanyahu. Tan es así, que el mismo grupo terrorista Hamás ya pidió a Trump, aun sin jurar en el cargo, que medie para que Israel haga un cese al fuego. Su vecino más cercano, México, debe estar en crispación ante el regreso de la idea del famoso muro en la frontera, que divida e impida el paso de inmigrantes hacia territorio estadounidense. Por los lados de Latam debe darse un cambio significativo en la política exterior, especialmente sobre países como Cuba, Venezuela y Colombia. Nuestro país seguramente recibirá un ultimátum para modificar la política antinarcóticos, puesto que como la tiene concebida (que es un inobjetable desastre) el gobierno de Gustavo Petro, no se ajusta a los intereses del nuevo presidente. Las cifras hablan por sí solas, y este sapo no se lo va a tragar Trump. No hay justificación y es indefendible (como ya lo he señalado en otras columnas) nuestra estrategia antidroga. Veo, incluso, la posibilidad de una histórica desertificación para Colombia, si no hay un viraje significativo. El discurso ambientalista, en especial el de no fracking, no tendrá el mismo peso que asumió con Biden, por lo tanto, la relevancia política en el escenario internacional que manejaba como estrategia Gustavo Petro se va a marchitar, no existirá la resonancia acostumbrada. En la línea económica, se deben de considerar bajo las promulgadas políticas proteccionistas de Trump, que nos podría afectar, especialmente, en las exportaciones de productos clave. Hay que prospectar escenarios. No olvidemos que las líneas prioritarias de Trump son: economía y migración, lo demás puede esperar, según su óptica, que todos sabemos es impredecible. El asunto es que la elección de Trump la están viendo muchos en Colombia exclusivamente desde la perspectiva ideológica (como se ha vuelto costumbre) y eso no es lo mejor, hay muchos intereses de estado sobre la mesa que no se deben perder de vista. Esta alerta toma mayor relevancia cuando ya se están presentando candidatos para elecciones del 2026 y la política exterior no es que sea la mayor fortaleza nuestra. Dos personalidades complejas, (Trump y Petro) que a su manera son más emocionales que racionales, tendrán en sus manos decisiones cruciales para el futuro de Colombia, esperemos que el escenario planteado por el bienestar de todos no sea tan sombrío. Prudencia y una adecuada estrategia de política internacional, son algunas de las recomendaciones para estos momentos, en donde se debe ver el mundo con otra perspectiva, una que sea integral, global y menos parroquial, nos evitaría atentar contra nuestros intereses como país. Amanecerá y veremos…