
Troncal de la paz

El Magdalena Medio, clave para la conexión colombiana, aún enfrenta desafíos viales. La "Troncal de la paz", tras 40 años, avanza entre violencia y necesidades de inversión.
Por Fernando Negrete Montes El Magdalena medio es un área geográfica de unos 32.949 km², integrado por territorio de los departamentos de Antioquia, Bolívar, Boyacá, Cesar, Santander, y en menor medida por Caldas, Cundinamarca y Tolima, epicentro de la ruralidad y diferentes intereses por su pertenencia a varios departamentos que dispersan sus políticas para ordenar su desarrollo, pese a estar en el camino de la conexión entre el centro del país productor y la Costa Caribe colombiana exportadora. El río Magdalena que lo atraviesa fue el eje de su economía y medio de transporte, así como el Sinú, San Jorge y Cauca, lo fueron al interior del Caribe meridional; pero, el Magdalena medio tuvo ferrocarril para mover mayores volúmenes de carga, que sucumbió a partir de los años 30 del siglo XX para dar paso a las carreteras como el principal medio de transporte, proceso que en casi 100 años no ha construido las autopistas ni un sistema vial que permita la comunicación fluida entre las regiones del país. Estas carencias llevaron al gobierno de Belisario Betancourt, 1982-1986, a impulsar el proyecto vial "Troncal de la paz" entre los municipios de Puerto Berrío, límite con Santander y pasando por Remedios, Segovia, Zaragoza y Caucasia en Antioquia, nombre que respondía a la necesidad de acabar las condiciones objetivas de violencia de la zona dominada por los grupos armados y las economías ilegales que mantenían a la población confinada y víctima de la violencia con sus secuelas de pobreza y miseria. Una década después, el proyecto original de la Troncal de la paz fue adicionado con la ruta Puerto Triunfo - San Alberto, Cesar, y al entrar el país en la apertura económica, se modifica el sistema de construcción con recursos del presupuesto nacional, pasando al sistema de concesiones, dándole un mayor impulso al mejoramiento vial, pero insuficiente porque si de algo sigue adoleciendo el país, es de buenos corredores viales que integren el mercado nacional. Cuarenta años después del proyecto de la Troncal de la paz y gracias al sistema de asociaciones público-privadas de la Ley 1508 de 2012, esta carretera de 287 km entre Puerto Berrío y Caucasia logró avanzar, aunque rodeada de la violencia que no cesa y luego se une a la Ruta al mar entre Caucasia y Cruz del Viso, Bolívar, atravesando el departamento de Córdoba regando sus efectos en el sistema vial cordobés. En Córdoba es necesario construir la Troncal de la paz, carretera por el sur y que comunicaría los municipios del San Jorge con los del Alto Sinú y San Pedro de Urabá, para lo cual hay que gestionar financiación con los mercados de inversionistas nacionales e internacionales, con la garantía que los proyectos se hacen al margen de las ataduras que no han permitido hacer la infraestructura nacional y local.