
Triste Navidad para el sector ganadero en Sucre y Córdoba

El abigeato en Sucre y Córdoba se intensifica, con más de 100 reses robadas recientemente. La ineficiencia institucional y la apatía ganadera agravan la situación, clamando por soluciones urgentes.
Por Silverio José Caraballo En los últimos tres meses, las sabanas y dehesas de los departamentos de Sucre y Córdoba han sido escenario de mayúsculos casos de hurtos de ganado mediante la modalidad de abigeato. En 2024, este flagelo ha crecido; solo entre septiembre y hasta la fecha se reportaron 28, 22 y 50 reses robadas en Galeras, Chinú y San Marcos, respectivamente. Los delincuentes realizan trabajos de inteligencia de filigrana para identificar horarios, seguridad de los predios, embarcaderos cercanos y de fácil acceso, dispositivos y tiempos de reacción de la fuerza pública, vías o rutas primarias y secundarias para la salida, robando de esta manera más de 100 reses durante este período. Sin quitarle importancia a los anteriores, destaca el último caso; el de una campesina de San Marcos, quien perdió 22 reses, fruto del esfuerzo y trabajo de ella y su pareja de toda la vida, tragedia que se suma a la actual condición de salud de su esposo recién operado del pulmón, le ha tocado vivir el estrés de la perdida junto con la impotencia de no poder apoyar a su compañera en las gestiones del caso. A esta situación sumamos el hecho que la respuesta institucional ha sido deficiente y casi nula en cada caso, en el caso de galeras la fiscal del caso aún no ha generado la primera línea de investigación, seguido el caso de Chinú, mientras que en San Marcos casi ni le reciben la denuncia a esa pobre mujer por el ya conocido "no hay línea, indicándole que se viniera para Sincelejo". Las investigaciones de situaciones anteriores no avanzan o lo hacen con lentitud, evidenciando un total desinterés del ente investigador en la seguridad rural. Además, y que resulta lo más triste, que el gremio ganadero permanece apático, reaccionando solo cuando son directamente afectados en sus predios, pero poco solidarios con el pequeño productor, eso es a lo que yo llamo la estratificación del sector ganadero. Este problema exige mayores y mejores estrategias en materia de seguridad rural, que la inteligencia de campo sea fortalecida, que exista una mejor unidad gremial y que la justicia sea verdaderamente eficiente. Que se ejerzan verdaderos controles a los embarcaderos clandestinos y a la venta indiscriminada de carne en mataderos ilegales, estos que hasta la fecha se han mantenido sin control, mientras tanto, el abigeato seguirá siendo un flagelo que desangra a los ganaderos en Sucre y Córdoba. Conversando con El Presidente de Fedegán hace unos días, me manifestaba que esto es una situación nacional, así como en Sucre y Córdoba está pasando en todo el territorio nacional y que apoyará la implementación de los Fssyp (Frentes Solidarios de Seguridad y Paz) a lo que le manifesté que eso es a lo que me he dedicado los últimos meses, pero bien lo dice el adagio popular, una sola golondrina no hace verano. Pero, la pregunta que todos nos hacemos es: ¿Cuáles son las estrategias que se implementarán por parte de las administraciones departamentales y municipales para mitigar este flagelo? Acaso en su agenda no hay un espacio para que convoquen a verdaderos y serios consejos de seguridad donde de verdad se articulen acciones que encaminen a que siquiera en esta Navidad y Año Nuevo no sea de tristeza, sino de alegría para los ganaderos. Aquí es donde traigo a colación las palabras de un ganadero de Chinú: solo espero no me censuren, pero el sentir del ganadero está resumido en estas palabras: "estamos cada día más jodidos y haciendo fila o esperando el garrotazo. Que salga el número de la boleta ganadora en el talonario de los cuatreros". Esto no es más que la realidad del sentir de un productor resignado a que pase lo que quiera pasar, que lleva más de 40 años toreando las adversidades del campo, que no sabe hacer otra cosa distinta a la de mal vivir en el campo de estos dos departamentos hermanos. Coletilla: ¿Sabías? La palabra animal deriva del griego antiguo "anima" que simplemente significa "alma". Mi abuelo decía que la ganadería es ganancia, pero hoy estaría replanteando su decir.