
Transición por jubilación

La jubilación puede desencadenar depresión y aislamiento. Un 40% corre riesgo de infarto. Afrontar el cambio, cuidar la salud mental y mantenerse activo son claves para una transición exitosa.
Por Remberto Burgos de la Espriella En lugar de sentirse libre, relajado o realizado muchas de las personas que se jubilan se sienten deprimidos, sin propósito y aislados. ¿Cómo voy a llenar los días en que trabajaba o qué voy a hacer en casa y quizá atormentando a la esposa? Aparecen los problemas de salud mental, la ansiedad y la depresión son ejemplos de ellos. La jubilación es un cambio importante en la vida de las personas y no debe convertirse en una tragedia para la familia. Se sabe por ejemplo que un 40 % tiene más probabilidades de sufrir un infarto o derrame cerebral. Son dos situaciones: un trabajo agotador e insatisfactorio, la jubilación es clave para quitarse ese peso de encima. Pero las circunstancias cambian cuando disfrutaba del trabajo y desarrollaba una carrera en torno a su vida profesional. Haber hecho sacrificios en su vida personal o jubilarse si no se sentía preparado tiene un problema permanente. Debe afrontar con decisión la transición del trabajo hacia la jubilación. Hay cambios evidentes: qué hacer con el tiempo libre y perdió su identidad. Muchos con dificultades para desconectarse del trabajo y relajarse. Vienen los cambios de ánimo y la depresión en donde sentirse menos útil la exacerba. Afrontar los cambios y superar los hechos inevitables de la vida es una condición propia del ser humano. Se van los hijos y muchos amigos se entierran, la jubilación nos dice que nos envejecimos. Podemos considerarla como un viaje y haga un inventario. Son más las cosas que ganamos que esas que perdemos. Ponga en práctica ser resiliente. Revise sus emociones y analícelas. Debe vivir con ellas y le da el toque humano a la capacidad de decidir. Vendrán cosas que no puede cambiar, acéptelas. Aplique en su bienestar: un sueño de calidad siga una dieta saludable y maneje con mucha precaución el consumo de alcohol. Debe seguir estimulando a su cerebro y esto lo protegerá del deterioro cognitivo. Hay pruebas sólidas que su cerebro se puede recuperar después de períodos de inactividad y los trabajos sobre memoria verbal lo han demostrado. Debe conocer que los trabajadores de mayor rango muestran más deterioro que los simples empleados. Más aún, las personas que se ven obligadas por salud o que enfrentan dificultades económicas tienen mayor efecto colateral en sus procesos cognoscitivos. El aislamiento social es el primer paso y siguen las otras funciones. Diptongo: transición sí, jubilación no.