
Todos a las urnas

El llamado es que todos, este domingo 8 de marzo, acudan a las urnas a depositar el voto por el candidato o candidata que mejor colme las expectativas de un país esperanzado en encontrar la solución a la compleja problemática que padece desde hace décadas.
El ejercicio del voto no debe ser un mero acto de protocolo democrático, sino un ejercicio responsable de cada quien por respaldar a los voceros del pueblo mejor calificados para desarrollar en el ámbito parlamentario las tareas que se traduzcan en la concreción de verdaderas leyes encaminadas a dar en el punto neurálgico que lleve a la solución de las angustiosas aspiraciones ciudadanas en su variada problemática cotidiana. La solidez de nuestro sistema democrático, puesta a prueba a pesar de la convulsionada realidad nacional, permite en cada debate eleccionario que sea la vox populi la que se exprese libre y voluntariamente en pos de buscar el rumbo deseado y más idóneo para un mejor desenvolvimiento de la vida institucional del país. Quiérase o no, aquí funciona sin tropiezos la libertad de opinión y de expresión, vehículos que hacen posible que la soberanía popular pueda manifestarse sin restricciones al seleccionar a los voceros mejor calificados para llevar su representación congresional, lo que, a la vez, constituye la gran oportunidad para vetar a los buscadores de curules solo con fines protervos y con ambiciones de llenarse los bolsillos con los dineros que logran conseguir con entrampamientos y corruptela. A estos mercaderes de la política o estafadores del querer ciudadano son los que hay que vetar en las urnas no respaldándolos. Hay suficiente ilustración en las redes sociales, noticieros hablados y escritos y medios de comunicación en general acerca de quiénes son los que merecen ese veto de que lleguen o continúen disfrutando inmerecidamente de las curules parlamentarias y quiénes merecen el respaldo colectivo. Lo propio hay que decir en relación con los integrantes de las listas conformadas por los distintos partidos y movimientos que luchan por ganar la consulta para la candidatura presidencial. El pueblo tiene también que estar listo para respaldar al candidato que mejor encarne las esperanzas que tiene Colombia de enrumbarse hacia unas mejores condiciones económicas, de seguridad, buenos estándares en el sistema de salud cuya prestación es de interés general. En fin, aquí juega todo por el país.