
¡Tira lápiz para inversión de vaquitas!

El proceso de planificar la compra de tierras, vacas y terneros, coloquialmente llamado "tira lápiz", se conoce en economía como evaluación de proyectos de inversión ganadera y consiste en calcular costos de producción, carga animal, ciclo de ceba y rentabilidad para asegurar la viabilidad del negocio.
Se analiza si se compra vaca parida (retorno inmediato) o novilla para cría (inversión a futuro) y se evalúa el tiempo de cría y ceba, que puede durar entre 8 y 18 meses para maximizar ganancias. Para 50 vaquitas, la superficie necesaria varía, según el sistema de producción: desde unas 5 a 10 hectáreas (has) en sistemas intensivos con pastoreo rotacional (alta productividad/tecnificación). En sistemas extensivos o zonas con menor disponibilidad de pasto, hasta 25-50 has o más, pues, se requiere de 1,5 a 3 hectáreas por cada 1-2 animales, elevando la necesidad a 25-80 hectáreas o más. Para los dos sistemas, como puede apreciarse, requiere una alta inversión inicial, debido a los costos principales: adecuación de pasturas, cercado eléctrico para división de potreros, sistema de agua potable, fertilización y la compra/reemplazo de animales, sin incluir la tierra, que el costo promedio por hectárea ha mostrado valores de $6,2 millones de pesos. ¡Pueden tirar lápiz! ¡Multiplíquenlo por 5 a 10 hectáreas (ha) o por 25-50 ha o más, según el sistema de producción! Ahora, el precio promedio de una vaquita depende de su propósito (ceba, cría o industrial), cotizándose en promedio entre $6.000 y $9.000 pesos por kilogramo en pie, y cada vaquita pesa entre 500 y 700 kg, o sea, $ 4.500.000 más o menos c/v, aunque las hembras de vientre o paridas suelen tener mayores valores, así como la raza, edad y capacidad productiva. ¡Se multiplicaría, en principio, 50 vaquitas por $ 4.500.000, más o menos! Factor clave es la calidad de la pradera, pues los pastos mejorados soportan mayor carga; ¡que también hay que tirar lápiz! Este "tiralápiz" es fundamental para determinar la rentabilidad de las 50 vaquitas, especialmente si no se tiene la tierra, pues, para su compra, primero se debe ser prudente, si eres "servidor público", verificando que no sean “baldíos”, vale decir, tierras de las cuestionadas "ciénagas privadas". El desapego como virtud, ante todo. Se las dejo allí.