
Tierra sin fronteras

El mundo, dividido en 195 o 204 estados, enfrenta desafíos como pobreza y migración. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible, con plazo al 2030, buscan un planeta más justo y próspero, pero la realidad es compleja.
Por Fernando Negrete Montes Según el Comité Olímpico Internacional, COI, la tierra está dividida en 204 Estados y, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, ONU, son 195, que cubren una superficie en tierra de 117.094 mil km2. de los cuales los diez más extensos conformados por Rusia, Canadá, China, Estados Unidos, Brasil, Australia, India, Argentina, Kazajistán y Argelia, ocupan el 25% de la superficie terrestre. Colombia ocupa el puesto 25 y un 0.97% del total de la tierra emergida. Esta proliferación de países que cada día creció aumentando las desigualdades y las migraciones hacia aquellos que habían logrado superar la pobreza como Norte América y Europa, con un desarrollo del capitalismo que después de dos guerras mundiales se abría como el modelo a seguir por los países empantanados en su atraso, ha hecho crisis por las nuevas relaciones sociales y la reacción de los afectados. Y como se creía que el fin de la historia de la violencia llegaba con la institucionalidad internacional creada, especialmente la ONU, se proclama por esta la Declaración del Milenio que recoge ocho objetivos referentes a la erradicación de la pobreza, la educación primaria universal, la igualdad entre los géneros, la mortalidad infantil, materna, el avance del VIH/sida y el sustento del medio ambiente a alcanzar en el año 2015, que finalmente no se lograron. Ante esta frustración se expiden los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), también conocidos como Objetivos Globales, adoptados por las Naciones Unidas en 2015 como un llamamiento universal para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que para el 2030 todas las personas disfruten de paz y prosperidad con inclusión de las comunidades más vulnerables y alejadas. Los ODS incluyen un enfoque en el que se tienen en cuenta más parámetros que reflejan mejor la realidad y permiten trabajar con ella. A cinco años de plazo para alcanzar los ODS, el mundo avanza hacia otros objetivos distintos a la superación de los grandes males endémicos porque estos siguen incólumes en los países pobres y con una población que busca alternativa a sus carencias en los países europeos y Estados Unidos a los que llega el migrante de Asia, África y América Latina, que no cogen para China ni Rusia por los estrictos controles migratorios de estos países, la distancia y porque no ofrecen mayores atractivos laborales, la libre empresa que no existe. Realmente el mundo está lleno de problemas que, en lugar de abrirse para aplicar la cooperación, está generando un encerramiento empobrecedor liderado por mandatarios carentes de alto vuelo y humanidad y con una visión estrecha y narcisista que les importa un comino llevarse por la calle del medio lo que sea con el fin de imponer sus criterios, con un alto costo en paz, bienestar y camino abonado para seguir fraccionando el planeta.