
Tiempos de incertidumbre

La incertidumbre es inevitable. Aprender a aceptarla y adaptarse a ella es clave para reducir el estrés. Supera el miedo, acepta el cambio y vive plenamente.
Por Marta Sáenz Correa El tiempo de vivir tranquilamente, sin cambios y teniendo todo bajo control en todo momento, se ha terminado. Eso no quiere decir que no puedas vivir serenamente, sino que para hacerlo ahora tienes que aprender a aceptar y abrazar la incertidumbre que te rodea. Las situaciones en las que no dispones de toda la información generan estrés, porque siempre existe la posibilidad de que desemboquen en un resultado no deseado, pero, dado que este tipo de situaciones inciertas son el estándar y eso es lo único que no va a cambiar, debes mejorar tu capacidad de adaptarte a sus demandas. El ser humano se aferra de forma natural al mundo conocido, a lo previsible. A medida que nos convertimos en adultos, solemos hacer las mismas cosas y esperamos resultados que nos son familiares, lo cual nos produce una sensación de control que nos aporta calma. Desconocer lo que sucederá equivale a salir de nuestro hogar para adentrarnos en un mundo incierto sin saber qué nos deparará. La incertidumbre está relacionada con esa necesidad que tenemos de saber que va a pasar a continuación, de forma que no nos tome desprevenidos, y lo podamos anticipar y controlar. El miedo a la incertidumbre es un miedo que en mayor o menor medida puede afectarnos a todos, pero hay personas que debido a la gran confianza que tienen en sus posibilidades, la autoestima saludable que poseen y la facilidad de auto motivación, logran superarlo. Por lo cual, una de las mejores maneras de superar el miedo a la incertidumbre es aceptándolo, de manera que se reduzca la ansiedad y el cuerpo se relaje. Acepta que la incertidumbre es parte de la vida. No intentes controlar ni estar seguro de todo, no puedes predecir el futuro, así que trata de dejarlo ir. Si sientes que te abruma la angustia, trata de hacer ejercicios de visualización que te ayuden a aceptar las posibilidades. Intenta cambiar alguno de tus comportamientos que te hacen sentir seguro, solo para variar y relacionarte con las sensaciones, y luego evalúa el resultado, quizás te sorprendas. Controla tu pensamiento negativo y trata de desarrollar un pensamiento más realista, más positivo, sin exagerar en negatividad. Desafía racionalmente con la lógica y el sentido común tus dificultades para tolerar la incertidumbre. Recuerda que tus preocupaciones son solo pensamientos, piensa que podrías decir o hacer para sentirte más tranquilo y dejar de anticipar el futuro; y no olvides que la mejor forma de vencer el miedo a lo desconocido es actuar.