
Tiempo de poesía

El XXXI Festival de Literatura El Túnel en Montería (30 de agosto-2 de septiembre) destaca la poesía local, celebrando la obra completa de Luis Roberto Mercado.
Por Fernando Negrete Montes Se celebra entre el 30 de agosto y el 2 de septiembre en Montería el XXXI festival de literatura del grupo El Túnel liderado por el escritor José Luis Garcés González, buscando situar la literatura y poesía locales, como instrumentos de desarrollo y cambio que trasciende las fronteras por sus participantes, la continuidad en la producción, la profundización del pensamiento y la capacidad de interpretación y transformación de las distintas realidades que el hombre contempla, percibe, manipula o deja pasar como forma de existencia. El festival es la cumbre que "obliga" realizar la tarea para decir lo nuevo de las cosas, de los fenómenos o corregir lo dicho, lo que requiere de esfuerzo, dedicación, concentración, al cabo de las cuales llegará la "inspiración" nacida de la secuencia de lo que se podría denominar sufrimiento, etapa que brotando de lo interior se une al entorno, como una especie de amarre para que no se pierda en el vacío abundante del universo. Este ha sido parte del recorrido que Luis Roberto Mercado, poeta de Planeta Rica, ha vivido al entregarnos a lo largo de 38 años su "Obra Poética Completa" donde cada título es un poema que bien vale la pena reseñar: "La marcha de los sueños", "Textura de la palabra", "Travesías del presagio", "De los pájaros y otros cielos", "La luz fluye por la casa" y "Brutalmente de pie", editadas en este orden lo que puede llevarnos a decir que el poeta va o viene de la ilusión a la realidad, desde la niñez pasando y "quemando", disfrutando, cada etapa de la vida. En la "Obra Poética Completa" de Luis Roberto Mercado, están las piezas que nos permiten acercarnos a ese insondable universo sonoro del canto y vuelo de los pájaros, de la sombra que nos persigue como el centinela, protector, o peligro que acecha, la luz que identificamos como la claridad muy cercana al fuego que puede quemar, al amor asociado a la mujer y que llena la vida en los años "mozos" permitiendo soñar y llevar a cabo hazañas quijotescas. De la visión a la acción, de la mirada física al sentimiento y de vuelta a lo supuesto objetivo, encontramos el mar cuyo disfrute es su observación, de las piedras en la playa cuyo papel no es obstaculizar el paso, sino mostrar la belleza de sus múltiples formas, colores y texturas que alegran la vida y así en cada elemento, circunstancia o razón, la poesía de Luis Roberto Mercado salpica y penetra, siente y descubre, alumbra e ilumina y nos pone a mirar con los ojos del alma, como hacedores de historia.