Tarifas Justas: El país se debe unir al Caribe
La inseguridad energética en el Caribe colombiano, con millones sin acceso a electricidad y altas tarifas, impacta la región. Exigen soluciones urgentes al Gobierno Nacional para una equidad energética.
Por Carlos Ordosgoitia Sanin Millones de compatriotas no tienen acceso a la electricidad, combustibles o tecnologías limpias para cocinar, lo que conlleva a una inseguridad energética que impacta física, social y económicamente a toda la región Caribe. Indudablemente, la carencia de acceso y las elevadas tarifas tienen directa relación con la postración económica y el deterioro en el desarrollo social y material de las comunidades. Nos encontramos en un momento histórico en la región Caribe, en el que todos unidos debemos alzar nuestra voz de protesta para clamar por nuestra seguridad y equidad energética; debemos proveernos de las herramientas necesarias para fortalecer la competitividad industrial y económica, así como para llevar el progreso social, lo que haremos posible si luchamos juntos, sin pausa ni claudicaciones. Colombia se debe unir al Caribe, en ese clamor de tarifas de energía justas. La energía es indispensable para que los ciudadanos puedan tener tranquilidad, especialmente en el Caribe, donde tenemos una dependencia energética más fuerte; sin embargo, el costo del kilovatio hora es escandaloso, lo que ha influido negativamente en el presupuesto mensual de las familias, disminuyendo la compra de alimentos y otros servicios esenciales. Además, el aumento insostenible del precio de este servicio le quita capacidad a las estrategias de los planes de desarrollo que implementarán los actuales gobiernos municipales y departamentales. Desafortunadamente, se está generando desesperanza en los más de 11 millones de habitantes del Caribe y lamentablemente esta problemática e un foco de violencia al que se le debe poner freno. Los ciudadanos hoy se sienten defraudados con las excesivas tarifas de los últimos años y vemos con total preocupación que la Creg contempla la intervención del mercado mayorista en bolsa durante el fenómeno del Niño, lo que implicaría indudablemente u. aumento tarifario del 30 %. La intervención de los precios fijando una tarifa tope de $532 por WVH, considero que no es el camino porque se generaría un cargo por restricciones que propiciaría costos elevados en este servicio público. Esto es un despropósito. Hacemos el llamado al Gobierno Nacional para que mire hacia el Caribe y, a través del presupuesto nacional y alternativas fiscales, materialice soluciones rápidas y contundentes que alivien esta pesada carga. Es hora de que al Caribe se le mire con una óptica diferente y se le dé el protagonismo que se merece. Somos una región estratégica del país, que merece un trato digno, razón por la que se deben implementar acciones y proyectos encaminados a resolver esta dificultad que padecen los habitantes, quienes piden a gritos equidad energética.