¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, ¿sueñan los publicistas con la AIs?
El futuro laboral no es una batalla contra la IA, sino contra el miedo. Adaptarse, entender la tecnología y liderar el cambio es clave para aprovechar su potencial creativo.
Por Eitan Shoval Terminator nos advirtió sobre un futuro donde Skynet tomaba el control, convirtiendo a la humanidad en un actor secundario en su propia historia. Sin embargo, en estos primeros 25 años del siglo XXI, la verdadera batalla no es contra una inteligencia artificial rebelde, sino contra el miedo colectivo a su impacto en el mundo laboral y los posibles retos éticos y de control hacia adelante. En lugar de verla como un juicio final para ciertas profesiones, deberíamos asumir el rol de John Connor: entender la tecnología, adaptarnos y liderar el cambio antes de que nos sobrepase. "Los peces son amigos, no comida", repite: "Las IAs son amigas, no una amenaza". Las IAs son herramientas y, como herramientas, debemos aprender a usarlas. Convertirlas en unas asistentes poderosas que pueden acelerar procesos, optimizar tareas repetitivas y permitir que los creativos se enfoquen en el valor agregado. Desde el diseño, generando opciones rápidas de los conceptos y luego adaptándolas manualmente a los lineamientos de la marca, hasta la redacción, sacando una lluvia de ideas, borradores y traducciones que solo ayudarán a hacer más fáciles los procesos. Pero entonces surge inmediatamente la pregunta ¿Y cuál es el valor agregado, si las AIs también pueden generar creatividad y eventualmente llegarán a pensar en ideas? Piensa que la AI no es solo un asistente, sino una dupla omnisciente que te susurra en el oído cómo salvar el día con ideas que a ti no se te habían ocurrido. Así, la IA puede ayudar a explorar nuevas ideas y enfoques, sugiriendo combinaciones inesperadas que un humano no habría considerado. Al final, los humanos solemos casarnos con un mismo estilo; esta es la verdadera oportunidad de globalizar la creatividad. La AI es la tecnología, el humano será el jinete y pondrá su experiencia para maximizar su potencial. La autenticidad, la emoción y la perspectiva serán lo más valioso al mostrar una campaña, proyectar la perspectiva de una idea, contar historias mezclando canciones, películas o citando anécdotas. Estos serán aspectos que empezaremos a valorar a medida que la comunicación cambie. Skynet nunca podrá contar la historia como lo hizo Sarah Connor. Las industrias creativas siempre han evolucionado con la tecnología, siempre. El storyboard se debía ilustrar, luego fue digital, y ahora se está automatizando con IA. El que logre integrar la IA en el flujo de trabajo sin perder la esencia creativa será el gran ganador en esta saga. Cada revolución genera grandes cambios, democratización y accesibilidad. Estamos frente a nuestra "revolución industrial". La fotografía no eliminó la pintura, pero sin duda permitió que cada familia pudiera tener retratos y recuerdos sin tener que contratar un pintor. Si cambiamos el enfoque de la amenaza a entender que este cambio nos hará más valiosos en nuestros trabajos, todo cambia para bien. Así que repite de nuevo: "Las IAs son amigas, no una amenaza". O aunque sea por ahora.