
¿Somos tierra fértil?

Deber ser…deber pensar… deber hacer… difiere del ´tener´ que ser, pensar o hacer. El deber es un cometido con responsabilidad o misión que corresponde al deseo de alcanzar un logro.
Por Olga Lucia Bustamante Madrid Deber ser…deber pensar… deber hacer… difiere del ´tener´ que ser, pensar o hacer. El deber es un cometido con responsabilidad o misión que corresponde al deseo de alcanzar un logro. El tener es un juramento contrato o deuda que obliga a buscar un objetivo. Los seres humanos tenemos un ancla con nosotros mismos, con la naturaleza y con la especie, ceñida en la conciencia: supervivencia. Y solo se alcanza utilizando bien el deber ser, pensar y hacer. Al ´tener´, le falta compromiso. ´Debo´ ser diligente y proactivo, estudiar para forjar un mejor futuro, practicar un trato amable y respetuoso, cuidar la naturaleza… es una convicción. Tengo,es una imposición que estimula y enciende un chip que tenemos incluido que nos induce a contradecir, a hacer oposición. Por esto, funcionan mejor los argumentos que las órdenes: -Ese cuchillo corta porque tiene mucho filo, debes tener cuidado-. Para argumentar toca razonar, medir consecuencias. Las ordenes, algunas, simplemente obedecen a creencias y formas de mirar: No veas esa película. Faltó el ¿Por qué? coherente, que influye en mi decisión de obedecer. Con los niños funcionan las órdenes porque ellos creen en la buena intención de los adultos. En la etapa de preadolescencia, adolescencia y juventud se está desarrollando el discernimiento que induce a escoger y dudar, se está aprendiendo a tomar decisiones comprometedoras, razón por la que se dificulta el dialogo abierto. Hoy se cierne una gran amenaza sobre la raza humana. Poco se reflexiona, poco se lee, porque ´es cosa de viejos´. Se instaló la inmediatez, la falsa creencia de que todo está solucionado con la tecnología y la IA. Los pensamientos son vagos, sin profundización, sin esfuerzo ni entendimiento. Hasta el lenguaje fluido ha disminuido. Se leen obras literarias resumidas, se usan términos de moda que limitan el interactuar, todas las respuestas están a un clic, sin análisis ni cuestionamiento personal. Por sobre el deber y el tener, está el ´ser´. Es la razón de existir, la esencia misma que nos da vida, la energía que pone el movimiento lo orgánico, el valor absoluto que indica supremacía. No es aquello de ser profesional o analfabeto, ser rico o menos rico, ser feo o bonito… ¡No! Ser tierra fértil, corazones receptivos al mensaje Divino. Para avanzar en lo terreno y en lo divino deben estar: el ser, el deber y el tener, como una unidad.