
Soldado avisado ...

Las modificaciones al Sistema General de Participaciones (SGP) del Gobierno Nacional plantean riesgos, como la centralización de recursos y la corrupción, que amenazan la autonomía fiscal y el desarrollo.
Todos los riesgos de las consecuencias de las modificaciones al Sistema General de Participaciones (SGP) han sido advertidos. La posible aprobación de ese proyecto impulsado por el Gobierno Nacional tendrá sus efectos en un futuro corto, sin embargo, y pese a las voces que llaman a la prudencia, desde la Casa de Nariño parece no haber reversa en sacarlo adelante. Uno de los principales riesgos identificados es la centralización de recursos, que podría debilitar la autonomía fiscal de los estados y municipios. La disminución de la capacidad de los gobiernos locales para gestionar sus propias finanzas podría traducirse en un menor desarrollo económico y social, afectando gravemente la inversión en infraestructura y servicios públicos esenciales, como educación y salud. Este cambio podría afectar la transparencia en la distribución de los recursos, abriendo la puerta a prácticas corruptas que minan la confianza pública, especialmente, cuando se avecina un proceso electoral. Todo esto plantea desafíos significativos que deben ser abordados con seriedad y responsabilidad, eso que tanto le ha faltado al gobierno de Gustavo Petro en los más de dos años de administración. Los organismos de control tendrán un arduo trabajo en las regiones de aprobarse la modificación.