
Socialismo en salmuera

Si algo caracteriza al socialismo del siglo XXI es la verborrea y la proclamación de la austeridad como forma de vida, tal y como lo enseñaron Fidel Castro y Hugo Chávez, cuyos herederos han vivido, no obstante, a cuerpo de rey, para no hablar de los negociados de Nicolás Maduro y sus nexos con el mequetrefe de José Luis Rodríguez Zapatero, quien fungió durante años como el apaciguador por excelencia, evitando, supuestamente, que la dictadura venezolana cometiera más crímenes de los habituales contra los derechos humanos.
El sibilino y marrullero expresidente del gobierno español, a punto de ser apresado por la justicia de su país, parece correr la misma suerte de la esposa de Pedro Sánchez, otro socialista mercachifle, cuyo gobierno no ha hecho más que darle pábulo a los separatistas vascos y coba a los enemigos de las corridas de toros. Vamos a ver qué le espera a doña Begoña. Eso de hacerse pasar por bienpensantes, por palomitas de Fátima que no matan una mosca, refugiándose en oenegés patrocinadas por multimillonarios norteamericanos, se puso de moda, y algunos miembros de la cofradía, como ya hemos visto, se pasaron unos buenos años visitando cárceles para esparcir la semilla de su falsa paz, cuando solo buscaban testimonios adversos para incriminar a los objetos de sus odios. Son unos típicos haters, como dicen en inglés. Si algo caracteriza el discurso de los socialistas de nuestro tiempo es su presunción de rectitud. Su desprecio por el capitalismo y sus bufonerías encierra una superioridad moral que da grima, porque todos sabemos, o intuimos, que no es verdad tanta pureza. La corrupción desatada en manos de los correligionarios del presidente actual, la mayoría miembros de su antigua hermandad guerrillera, nos terminó de desengañar. Sus vicios y hábitos burgueses no difieren de los de sus adversarios de la otra orilla, los tales "esclavistas corruptos". La elección de hoy no es entre un justiciero y un conservador. Muchos jóvenes no saben que el comunismo, el nazismo y el fascismo tienen el mismo origen totalitario: se forjaron en la matriz del socialismo antiliberal. Esa ideología, que aquí lleva más de medio siglo echando bala en el monte y secuestrando gente inerme, no solo ha fracasado en todas partes, sino que es la fuente mejor conocida de la tiranía y el empobrecimiento. En sus manos está, lectores, el destino de nuestra imperfecta libertad. *Decano, FCS, Unisinú -EBZ-.