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Opinión

Sobrepeso, obesidad y lumbalgia

Remberto Burgos de la E.
Remberto Burgos de la E.
Columnista
12 de mayo de 2025

El sobrepeso y la obesidad, problemas de salud pública, afectan a la población mundial, especialmente la columna lumbar. Factores genéticos, edad y hábitos influyen en esta condición creciente.

Por Remberto Burgos de la Espriella Estas tres condiciones constituyen un problema de salud pública. Están estrechamente relacionadas y conforman quizá la causa más frecuente de consulta médica. Negamos que el sobrepeso pueda producir alteraciones biomecánicas en nuestros huesos, articulaciones y músculos afectando muy frecuente las zonas de la columna lumbar. Se han hecho cálculos y se considera que el 50% de la población está en sobrepeso y el 13% con obesidad. Los datos de prevalencia son interesantes: cerca del 58.1% en Europa y para Latinoamérica se considera próximos del 25%. Los episodios son recurrentes y pueden aumentar hasta 36%. Hay múltiples factores y entre estos destacamos la historia familiar lo cual sugiere un componente genético, la raza marca un componente y algunos grupos son más propensos. La edad condiciona el comportamiento, después de los 60 años, es acentuada su influencia. Hay niños con obesidad infantil, este estado persiste en la medida que va creciendo. Una de las formas de medirlo es con el Índice de Masa Corporal (IMC). Si se encuentra entre 25.0 y 29.9 está en el rango de sobrepeso. La obesidad la define si es 30 o superior se considera obeso (IMC es el peso en kilogramos dividido por la estatura en metros cuadrados). Cuando hay sobrepeso se dificulta una postura estable. Las estructuras de soporte tienden a hacer esfuerzo extra para mantenerla en equilibrio. Los discos intervertebrales sufren más presión. No olvidar que las grasas tienen una actividad metabólica y convierten estas entidades en enfermedad inflamatoria. El sexo determina y hay mujeres donde la raza negra genera un componente fuerte. Acumulan grasas en las zonas de las caderas y de los glúteos mientras que los hombres alrededor del estómago. Asócieles la alimentación y la actividad física, por ejemplo, consumo de azúcares añadidos, alimentos procesados y sedentarismo. Todas estas condiciones limitan el gran catalizador que es el ejercicio físico. Quizá algunas drogas: antidepresivos, esteroides y algunos anticonvulsivantes son otros contribuyentes. Hay varias formas de establecer el riesgo de dolor lumbar en estos pacientes. Se mide el IMC, la circunferencia de la cintura -perímetro abdominal- y la grasa de esa región. Otros autores calculan el IMC y la grasa corporal. El último y quizá más aceptado es medir el IMC, el índice de masa grasa y de masa libre. Estas herramientas son las más apropiadas para determinar los factores de riesgo. Diptongo: Es el compromiso y amor propio: su filosofía.