
Sobre la educación

La RAE define "educar" con cinco significados clave, cada uno ligado a un entorno: familia, escuela, juego, medios y la Iglesia, esenciales para nuestra civilización.
Por Ensuncho De La Bárcena Según la Real Academia Española, educar es un verbo transitivo, es decir, que se construye con complemento directo. El Diccionario Real nos ofrece cinco significados que, a juicio de este caribe sanjorgense, se sintonizan con cinco escenarios respectivos. El primero de los significados es: dirigir, encaminar, doctrinar. Propio del primero de los entornos de la Educación: la Familia. Cada uno de nosotros vino al mundo en una familia, gracias a Dios, un Padre y una Madre. La Familia es el primordial de los escenarios educativos. En ella aprendemos a comer, a expresarnos, a hablar, a caminar y a ordenar nuestras vidas alrededor de rutinas que hacen posible nuestra supervivencia como especie. El segundo significado de educar es: desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales del niño o del joven por medio de preceptos, ejercicios, ejemplos, etc. El escenario relacionado con este significado es la institución educativa. Es en el Jardín Preescolar, la Escuela, el Colegio y la Universidad, donde comenzamos a desarrollar nuestras facultades, socializar nuestros talentos y perfeccionar nuestros dones. En la institución educativa educamos la inteligencia y la voluntad. El tercer significado de nuestro verbo es: desarrollar las fuerzas físicas por medio del ejercicio, haciéndolas más aptas para su fin. En este sentido, es importante la institución educativa, pero también el entorno en el que crecimos. Está claro que ejercitamos nuestro cuerpo, desde niños, a través del juego y la socialización con nuestros amigos. El cuarto significado de educar es: perfeccionar o afinar los sentidos. Educamos el gusto, el oído y la vista, a través de los medios de comunicación y las redes sociales. Este escenario educativo a menudo pasa inadvertido. Debemos tener presente que todo el tiempo estamos expuestos a contenidos que nos forman el criterio, la opinión y el espíritu. Por eso la importancia de elegir bien qué tipo de contenidos estamos consumiendo. La música, por ejemplo, educa nuestra sensibilidad. Por último, el quinto significado de nuestro verbo es: enseñar los buenos usos de urbanidad y cortesía. Para ello contamos con una institución milenaria que nos ayuda a aprender las formas correctas de actuar: la Iglesia Católica. Como cristianos, seguidores de Nuestro Señor Jesucristo, entendemos nuestra amada Iglesia como un instrumento que Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, nos ofrece para la Salvación de nuestras almas. Los cinco significados expuestos – y sus respectivos entornos – son muy importantes. Por ello debemos asegurarnos de que, como niños, jóvenes y adultos, estemos recibiendo una educación correcta y basada en los valores que han hecho posible nuestra Civilización. Motivo que nos inspira a desarrollar, por estos días, los Nueve Viernes Hispanistas.