
Sobre la distancia entre peajes

La distancia entre peajes en Colombia genera debate. Un proyecto de ley busca establecer un mínimo de 150 km, pero podría afectar la infraestructura vial, según expertos.
Por Víctor Cabarcas López Mucho se ha hablado sobre la distancia mínima entre peajes, al respecto solo se ha podido encontrar una circular expedida el 13 de julio de 2018 por el Ministerio de Transporte llamada: Lineamientos para la justificación de la instalación de nuevas estaciones de peaje. La cual fue remitida al Instituto Nacional de Vías – Invías, a la Agencia Nacional de Infraestructura – ANI, a la Gobernación de Antioquia y a la Gobernación de Cundinamarca. En la mencionada circular se registra, entre sus principales puntos, el componente técnico del proyecto. El mencionado componente presenta dos consideraciones para la ubicación de peajes: la viabilidad técnica, operativa, financiera y social, junto con un estudio de alternativas para la ubicación definitiva de la estación de peaje, que no debe ser inferior a 40 km. entre una estación y otra. Sobre el tema, en el Congreso cursa un proyecto de Ley, el cual pretende implementar, como distancia mínima entre peajes, 150 km. Hoy en el departamento de Córdoba, las vías que tienen peajes están a cargo de la Agencia Nacional de Infraestructura con un total de 6 peajes y de Invías con un total de 3 peajes. Realizando la implementación del proyecto de Ley en el departamento de Córdoba, cualquier peaje que tomemos como ejemplo con un respectivo radio de 150 km, nos arrojaría la desaparición del resto de los peajes del departamento sin importar a la entidad de la cual dependan. Igual situación sucedería en el departamento del Atlántico y Bolívar. Tomando como ejemplo el peaje de El Tigre (Calamar) y un radio, según lo registrado en el proyecto Ley, también tendrían que desaparecer el resto de los peajes de los departamentos mencionados. Por lo tanto, aunque si necesitamos mejorar la distancia entre peajes y regular sus tarifas, debemos buscar un punto de equilibrio justo y no poner en riesgo el futuro de la infraestructura vial del país. Sería interesante conocer la propuesta del proyecto Vías del Altiplano, que contempla otorgar valores diferenciales en peajes en función de la distancia recorrida y una tarifa cero para el transporte público colectivo. Lo que sí es claro es la función de los peajes, que es recolectar recursos para la construcción y mantenimiento de la infraestructura de transporte a cargo de la Nación, cobrando el uso de las obras de infraestructura de transporte solo a los que la usan. También se debe ver que se cumpla lo que registra la circular mencionada: que no es aconsejable instalar peajes en cercanías de áreas pobladas. Los proyectos futuros deberían ver la ubicación de los peajes propios, y los de su zona de influencia como un conjunto, aunque sean de proyectos de la misma entidad o de entidades diferentes, para no saturar las vías con peajes. No como la Autovía Córdoba – Sucre (la cual intentó reemplazar la concesión Córdoba – Sucre), que pretendía ubicar dos nuevos peajes en el departamento de Córdoba, e incorporar a su red de peajes el de Carimagua y los existentes.