
Sincelejo nos necesita

Sincelejo cumple 248 años en un momento crucial. La ciudad necesita unión, participación ciudadana y dejar atrás el egoísmo para resurgir y construir un futuro mejor.
Sin dudas, muy fácil es criticar, quejarse, rendirse o frustrarse frente al Sincelejo de hoy. Una ciudad desordenada, desorientada, sin cultura ciudadana, mal educada, pero que con la ayuda de todos puede resurgir. Y es que no toda la responsabilidad debe recaer sobre los mandatarios, que desde luego la tienen en parte por ser los timoneles de las políticas públicas, pero de nada sirve querer tener buena voluntad si no hay la coherencia, participación y el sentido de pertenencia de quienes consumen esta urbe, sus habitantes. Sincelejo hoy más que nunca necesita de la solidaridad de todos, de la unión de sus líderes sectoriales, de los actores públicos y privados, necesita dejar de lado el egoísmo para buscar un solo camino y es allí donde sí es importante la intervención de sus líderes. No se puede seguir perdiendo la confianza en una ciudad que para la mayoría lo es todo y eso se debe demostrar con buena voluntad para que las cosas buenas puedan pasar. Hoy, la capital de Sucre cumple 248 años, y más que una celebración, ojalá sea el momento indicado para renovar y hacer las pases con este terruño que necesita amor y sentido de pertenencia. ¡Vale la pena por Sincelejo!