
Sin presiones

La Corte Suprema enfrenta presiones para elegir Fiscal General. Antecedentes sugieren una posible interinidad. La polarización política complica la elección, afectando la independencia judicial.
No sería la primera vez que la Corte Suprema no elija Fiscal y asuma una en interinidad. El próximo 8 de febrero la Corte Suprema de Justicia realizará la segunda sesión de votación para elegir a la Fiscal General de la Nación y en las últimas semanas arreciaron las presiones contra los 23 magistrados que la componen, lo que se convierte en un hecho inadmisible en el respeto que debe haber por la separación de poderes. No cabe duda que la polarización de este proceso tiene su génesis en los enfrentamientos del presidente Petro y el fiscal Barbosa, quien bajo su administración tiene investigaciones en las que están inmersos el hijo, un hermano y otras personas cercanas al mandatario. Esa reyerta de los dos funcionarios no le hace nada bien al país, porque está claro que la justicia no se debe politizar y la política no se puede judicializar, que es la percepción que existe ante las constantes disputas Presidente-Fiscal. La Corte y sus magistrados a lo largo de los años en las elecciones de Fiscal General han mostrado total independencia, incluso, en los momentos más álgidos del choque que sostuvo con el presidente Uribe. El alto tribunal seguramente se tomará su tiempo, que solo lo define él mismo, por eso es preocupante que desde sectores afines al Gobierno con plantones y manifestaciones pretendan presionar a la Corte.