
Sin chantajes

El gobierno de Petro amenaza con frenar inversiones en el Valle por diferencias políticas. El chantaje, liderado por Benedetti, genera temor y castiga a las regiones con ideologías opuestas.
Ningún Gobierno Nacional puede amenazar a una región con dejarla sin proyectos, porque los congresistas aliados al mandatario de un departamento no respaldaron una iniciativa legislativa. Ese chantaje es inaceptable y lo único que aumenta son los temores que genera el gobierno del presidente Gustavo Petro. El Ejecutivo debe mantener la coexistencia con líderes regionales de ideologías contrarias, como es el caso de la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, a quien se le advirtió que se le frenarían las inversiones porque los senadores de su partido, la U, hundieron la consulta popular. Las inversiones son esenciales para el desarrollo económico y social de cualquier región. En este sentido, las tensiones entre el gobierno central y líderes locales pueden generar incertidumbre entre los inversionistas. Pero no solo esta gobernadora tiene una visión diferente de país a la del presidente Petro, la gran mayoría está en esa misma posición y por ello las comunidades de sus departamentos no pueden ser castigadas con una cuenta de cobro ideológica. Desestabilizar las bases económicas de un territorio por una discrepancia política ya hace carrera en varios de ellos, Antioquia, Medellín y Barranquilla son una muestra fehaciente del manejo que desde la administración Petro le da a las diferencias. Como en las últimas polémicas del Gobierno Nacional, el protagonista es el ministro Armando Benedetti.