
Simposio Internacional

El próximo 10 de octubre, en la Universidad del Sinú, se realizará un simposio internacional de enfermedades infecciosas y ortopedia. Esto busca darle variedad temática al evento y concitar el interés de ortopedistas y fisioterapeutas para que alternen sus inquietudes con pediatras e infectólogos.
El invitado especial es el doctor Xavier Sáez-Llorens, jefe de investigaciones del Hospital del Niño, de Panamá, quien dictará una conferencia sobre las dificultades que han surgido en torno a la erradicación de la poliomielitis. El doctor Jorge Felipe Ramírez, especialista en cirugía de columna, hablará del dolor de espalda y del emprendimiento médico; y el doctor Pablo Rosselli Cock, ortopedista infantil, lo hará sobre la música y el baile, enfatizando los aspectos benéficos de ella y de él sobre el desarrollo cognitivo, neuromuscular y osteoarticular del niño. También nos acompañará la doctora Mónica Trujillo Hoynesberg, formada en el Children,s Medical Center, de Dallas, y docente de la Universidad CES, quien presentará un caso clínico de meningitis por Listeria monocytogenes. Sus discípulos en el posgrado de infectología pediátrica, egresados de la especialización en pediatría de la Universidad del Sinú, los doctores Alejandro Agresoth de la Ossa y Lorena Mahuad Puche, tratarán respectivamente los temas de la fiebre de origen no infeccioso y cómo hacer fácil lo difícil en el ejercicio de la infectología. Catalina Tovar Acero, parasitóloga y jefe investigadora de la universidad, nos contará su experiencia con el Paludismo vivax complicado, Yo, por mi parte, trataré de explicar algo sobre filosofía bacteriana a partir del hecho, más que evidente, de que las bacterias tienen mecanismos sofisticados para comunicarse entre ellas y con las células, en especial con sus mitocondrias, utilizando como lenguaje sus atributos fisicoquímicos a través de un proceso conocido con el apelativo de “quórum sensing”. Se trata de revisar algunas corrientes filosóficas y hacer una analogía entre ellas y el comportamiento bacteriano, debido a que, sin duda, existen microbios estoicos, nihilistas, existencialistas, posthumanistas y budistas. No debemos olvidar que en nuestro cuerpo habitan más bacterias que células. Recientes experimentos con cerebros de ratones indican que las bacterias pueden “hablarles “a las neuronas e influirlas de alguna manera. Quizá por eso se piensa que nosotros albergamos en el intestino otro cerebro. Los estudios con el microbioma humano son esclarecedores, y eso debe servir para reconocer que desde la pestilencia pueden estar gobernando nuestras emociones y, a veces, nuestros pensamientos. Hay pruebas al canto.