
Si quieres avanzar ¡Suelta!

Libérate de rencores y abraza el crecimiento personal. La clave: sonreír ante errores, actuar con bondad y desafiar la adversidad. Reflexiona y valora tus acciones.
Por Olga Bustamante Madrid Si quieres avanzar en la vida, no retengas tristezas. No guardes resentimientos. No sigas señalando a dedo, culpables. Sonríe cuando cometas un error, pero además, corrige el camino equivocado. No esperes retribución cuando hagas algo bien, solo hazlo para bien de todos y para tu propia complacencia. No te rindas fácilmente ante la adversidad, el reto es vencerse así mismo. No creas todo lo que dicen, ni todo lo que ves; saca tus propias conclusiones a la luz de la verdad. No hagas del desprecio y la irreverencia un amigo, un cómplice, para no tener que recoger sus consecuencias, funestas y abrumadoras, que más temprano que tarde, te harán doblar la cerviz. No camines en contraflujo con desdén e irrespeto por las personas y las normas; cargarás la pesada carga del desprecio. Todo fue creado con un orden. Si por decisión propia propicio el desequilibrio de lo establecido, solo para mantener un bienestar propio, tendré que asumir las consecuencias de mis pensamientos, sentimientos, palabras y actos. El universo y la sociedad siempre pasan la factura. Es otra ley inamovible. El hogar es el nido creado como refugio, descanso y calor. Hacer de él lo contrario equivale a pisotear lo que fue creado con amor. No valorar la vida es desconocer a su Creador, sería mejor ser enterrado vivo, que responder por esa determinación tan nefasta. La humanidad entera vive haciéndose preguntas: ¿Por qué? ¿Para qué? ¡No me importa! Se contenta con respuestas ajenas y superfluas, sin atreverse a escuchar su propia conciencia. La obra del Creador no puede ser inferior a su grandeza. Solo experimentando en carne propia las caras opuestas, de una misma vivencia, podemos entender la dimensión de lo que es acertado o fallido. Por las consecuencias de la oscuridad, se debe valorar la luz. El mundo no anda mal, andamos mal quienes lo habitamos. Sí, usted, yo… todos. Las soluciones están ahí para ser utilizadas en forma apropiada, pero es más fácil, lo fácil. Es mejor cuando quiero, no cuando se necesita. Suponer es errado, razonar es seguro. Hemos desperdiciado vidas enteras repitiendo torpezas, cometiendo abusos, imaginando la 'vida buena', pero 'sin aportar' lo correcto e indispensable. Y nos quejamos… "Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y esa, solo esa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas." Pablo Neruda.