Cargando indicadores...
Córdoba Logo
Imagen del artículo
Opinión

Selección femenina de fútbol

José Armando Benítez Tuirán
José Armando Benítez Tuirán
Columnista
17 de agosto de 2023

La selección femenina de fútbol de Colombia hace historia en el Mundial 2023. Su juego cautiva al mundo y rompe barreras en un país machista. Ahora, exigen más apoyo.

Por José Armando Benítez Tuirán Han hecho historia. Ni más ni menos es lo que han conseguido las jugadoras colombianas de la selección femenina de fútbol categoría mayores, que logró clasificarse para cuartos de final del Mundial Femenino de Fútbol 2023 que se juega en tierras oceánicas. No hay duda de que se trata de una gran gesta deportiva. Nuestra selección ha despertado la admiración mundial por su manera de jugar y por la gran calidad demostrada por sus jugadoras. Pero más allá de esa hazaña futbolística, debemos destacar un logro, quizás, igual de importante, como lo es; haber logrado romper viejos prejuicios en un país tan machista y tan poco incluyente como el nuestro. Y es que Colombia entera vibró, disfrutó y se enorgulleció de su fútbol femenino. Este equipo nos enseñó lo emocionante, deslumbrante y apasionante que puede llegar a ser este deporte cuando lo practican las mujeres. Y el país, demostró que tiene ganas de seguirlas, de acompañarlas, de apoyarlas. Sin embargo, no es suficiente con el gran recibimiento que se les dio, con los homenajes, ni con la admiración demostrada, hace falta más. Se necesita el apoyo irrestricto del gobierno, que no sigan siendo tratadas como deportistas de segunda, que se les paguen salarios dignos, que la competencia profesional colombiana tenga unos altos estándares en lo deportivo, pero también en lo económico. Y, sobre todo, que los procesos de selecciones inicien desde temprana edad y tengan un seguimiento y un acompañamiento como en las selecciones masculinas. Son muchas las niñas colombianas que se motivarán y comenzarán a luchar por sus sueños a través del fútbol, gracias a los grandes momentos que nos ha regalado nuestra selección femenina. Seguramente habrá un gran auge del fútbol femenino en todos los rincones del país, esperemos que las autoridades municipales sean capaces de atender a estas nuevas expectativas y apoyen a las niñas que quieran practicar este deporte históricamente machista. Lo más triste de la eliminación del mundial, no fue la decepción natural, sino el menosprecio mostrado en redes sociales por unos cuantos energúmenos. Retrógrados a los que les pareció muy poco lo conseguido por la selección femenina. Sin duda, una muestra del machismo recalcitrante que se niega a desaparecer. Afortunadamente, todos sabemos que detrás de esas críticas destructivas solo hay mediocres, que se creen más que nuestras heroínas, por el hecho de ser hombres, sin comprender, que ese pensamiento absurdo, les hace menos hombres.