Cargando indicadores...
Córdoba Logo
Imagen del artículo
Opinión

Seguridad en jaque…

Cristina Plazas
Cristina Plazas
Columnista
5 de abril de 2023

Colombia enfrenta una crisis de seguridad sin precedentes. La falta de estrategia gubernamental, sumada a la debilitación de las fuerzas armadas, amenaza con revivir épocas oscuras de violencia.

Por Cristina Plazas Colombia no ha conocido la paz en sus 200 años de historia; nunca ha estado ausente de problemas de violencia. Pero, no es menos cierto que en los primeros años del siglo 21, el país redujo más rápidamente todos los indicadores de violencia y crimen en América Latina y probablemente en el mundo. Este gran logro permitió que la inversión extranjera y local aumentara, generando crecimiento económico, reducción de la informalidad y de la pobreza y un aumento significativo de la clase media. Lo que muchos no recuerdan, o no vivieron, o simplemente no quieren recordar, son aquellos años de los 80 y 90 donde el país era considerado un Estado fallido, con una economía incipiente, con tasas de desempleo que llegaron al 18% y una inflación del 30%. Hoy la seguridad del país está en jaque y el Gobierno no tiene una estrategia para este problema, lo que podría llevarnos a esa época oscura en donde el país se bañó de sangre. Colombia siempre ha tenido unas fuerzas armadas sólidas, sobre todo en los últimos 20 años que, con virtudes y defectos, los gobiernos de Uribe, Santos y Duque tuvieron algún plan de seguridad que buscaba afectar a los criminales y proteger a los ciudadanos. Algo que en este Gobierno es inexistente. Las Fuerzas Armadas están solas, fundamentalmente porque quienes llegaron al Gobierno tienen alineación ideológica, justifican el crimen y ven a la fuerza pública como su enemigo, llevando a que, en lugar de afianzar sus capacidades para enfrentar los nuevos retos de la violencia y la inseguridad, se han asegurado de humillarlas, someterlas, debilitarlas y limitarlas. Este Gobierno ha reducido el presupuesto y se equivocan en las inversiones que hacen; por ejemplo, están tratando de comprar aviones, pero no tienen la voluntad de aumentar el pie de fuerza o destinar los recursos necesarios para que los helicópteros puedan llegar a las regiones y operar contra el terrorismo. El sentimiento de muchos uniformados con los que conversé es que el Gobierno no los está dotando de las herramientas para que nos defiendan; están amilanados, tienen miedo, dudas; muchos son padres de familia que no quieren meterse en líos judiciales, ni quieren que los saquen, pues no es fácil conseguir trabajo. La ciudadanía está desprotegida. La relación con Venezuela también es un punto neurálgico de la fractura que existe hoy en las tropas. La forma en que se ha articulado el Gobierno con la dictadura venezolana ha dejado expuesta la seguridad nacional. La intención de Nicolás Maduro siempre ha sido penetrar a Colombia a través de los grupos armados; tener la quinta columna ha sido la estrategia desde Hugo Chávez. *Tomado de Vanguardia.