
Se 'creció el enano'

La expansión de los grupos al margen de la ley en Colombia es un fenómeno que, lejos de encontrar freno, parece estar acelerándose a un ritmo alarmante. Según informes, estas organizaciones delictivas han crecido cerca del 25 %, lo que plantea serias preocupaciones sobre el futuro de la seguridad en el país. Este aumento no es un simple número: representa una realidad palpable para millones de colombianos que enfrentan diariamente las consecuencias de un entorno cada vez más violento y caótico. Uno de los factores que ha contribuido a este deterioro en la seguridad es la política de 'paz total' impulsada por el gobierno de Gustavo Petro y en la que insiste pese a sus múltiples tropiezos.
Grupos ilegales como el 'Clan del Golfo', el Eln, las disidencias de las Farc y las Autodefensas de la Sierra, no solo se han fortalecido en pie de fuerza, sino también militarmente, sembrando terror en muchas regiones del país, en las que las comunidades están bajo el yugo de estas organizaciones, aprovechando la mano débil del Estado. La lucha contra el crimen organizado no puede ser vista únicamente como una cuestión de diálogo; es esencial restaurar la confianza y la autoridad del Estado en todo el territorio nacional. Sin acciones concretas, el futuro de Colombia aparece sombrío y lleno de desafíos. El fortalecimiento de los grupos ilegales se estima en más de 3 mil hombres en el último año.