
Se cae la matrícula

Hace dos décadas, Córdoba enfrentaba una brecha educativa con pocos docentes para más de 230 mil estudiantes. Hoy, la matrícula cae por falta de horizonte y nuevos desafíos.
Por Fernando Negrete Montes Hace veinte años la relación técnica alumno docente en el departamento de Córdoba daba para una matrícula de 226.670 estudiantes a ser atendidos por una planta de 10.219 docentes, que resultaba insuficiente para una población estudiantil que pasaba de 230 mil estudiantes, obligando acudir a la contratación del servicio educativo con particulares en zonas rurales de los municipios del Alto Sinú, San Jorge y los territorios indígenas de San Andrés de Sotavento y Tuchín. La característica anterior a este período era la dificultad para conseguir cupos en los diferentes niveles educativos, toda vez que la demanda superaba la oferta por lo que la cobertura era el principal factor de afectación del sistema educativo y los esfuerzos se concentraban en aumentar la matrícula, a lo que ayudaba la convicción social de que educar era el camino para que la persona se llenara de conocimientos y su vida futura fuese exitosa y las familias no ahorraban esfuerzos y recursos para que sus hijos llegasen a la educación superior. Ante las bajas coberturas oficiales, la educación privada tuvo un terreno propicio para su desarrollo con colegios y universidades bien dotadas y de prestigio, situación que empezó a deteriorarse con la proliferación de institutos y universidades de garaje que le dieron un duro golpe a la calidad y la saturación del mercado, situación que se mantuvo hasta los años noventa del siglo pasado, cuando se impulsaron los programas de universalización de la educación primaria aumentando la cobertura oficial. Logrado este objetivo, se diseñaron nuevas políticas y medidas contempladas en los planes de desarrollo de comienzos del siglo XXI que establecieron al lado de la cobertura educativa, los ejes de calidad y eficiencia que más tarde agregó la pertinencia para garantizar la utilidad del proceso educativo y su certificación en los sistemas de gestión de la calidad que conllevaba la evaluación de los docentes y su pertenencia a un nuevo estatuto docente. En armonía con lo anterior se impulsaron otras medidas como la gratuidad educativa que ahora se extiende al nivel superior, el programa de alimentación escolar y otros instrumentos de apoyo como las becas y créditos condonables que pretenden hacer frente a la crisis que le ha sobrevenido a la educación, originada en el cambio de los paradigmas que actividades como las economías ilegales y la politiquería, le han causado a la educación y la sociedad. Esta situación ha impactado al sistema educativo con la disminución de la matrícula estudiantil en los últimos diez años en el país y en particular en el departamento con 20.000 estudiantes menos, en parte por la caída de la tasa de natalidad, pero, esencialmente, por la pérdida de horizonte del sistema educativo que no convence a muchos jóvenes sobre los beneficios de hacer de la educación su proyecto de vida.