
Sanjorgense

San Jorge, mártir cristiano del siglo IV, inspira devoción en diversas religiones. Su leyenda como matador del dragón dio origen a cuentos de hadas, y un río colombiano lleva su nombre.
Por Ensuncho De La Bárcena En los primeros siglos del cristianismo fue muy peligroso expresar nuestra Fe. Prueba de ello son los numerosos mártires que, inspirados en Jesús de Nazareth dieron su vida como primicia del Reino de los Cielos. Es el caso de un soldado romano nacido en Capadocia que vivió en el último cuarto del siglo III hasta comienzos del IV. La antigua leyenda cuenta que, tras morir su padre, se trasladó con su madre hasta la ciudad natal de ella, en Israel. Allí, Policronia pudo formar a su hijo en la fe cristiana y, poco después de cumplir la mayoría de edad, se enroló en el ejército. Debido a su carisma, Jorge no tardó en ascender y, antes de cumplir los 30 años, se le destinó como guardia personal del emperador Diocleciano, en Nicomedia. En la primavera del 303, el emperador emitió un edicto que prohibía el cristianismo en todo el territorio imperial. Jorge recibió órdenes de perseguir a los cristianos, pero confesó que también era seguidor de Jesús y Diocleciano ordenó que lo torturaran para que cambiara de Fe. Al no obtener su cometido, ordenó su ejecución. Jorge fue decapitado frente a las murallas de Nicomedia, el 23 de abril de 303. Fue tan inspiradora su lealtad que los testigos de su martirio lograron convertir a la emperatriz Alejandra y a una sacerdotisa pagana. A partir de aquella fecha se convirtió en uno de los santos más venerados en diferentes doctrinas cristianas, afroamericanas y en la musulmana de Palestina. En los caminos del siglo IX apareció otra fascinante historia: San Jorge a caballo como vencedor de un dragón que hace parte de la Leyenda dorada y es conocida como “San Jorge y el dragón”; se cree que es el origen de todos los cuentos de hadas sobre princesas y dragones. El único Río San Jorge del mundo fue descubierto por España en 1534 y se encuentra en una zona del Reino del Caribe ubicada en lo que llamamos Colombia. Su fértil valle irriga a 13 municipios a lo largo de lo que llamamos Antioquia, Córdoba, Sucre y Bolívar. En el siglo XIX nuestro río fue explorado por el sabio francés Luis Striffler, quien terminó en 1880 un tratado sobre el mismo. Las sucesivas ediciones del libro de Striffler inspiraron, en la década del 40 del siglo XX, la creación de la Revista Río San Jorge que sirvió como vehículo de expresión de la cultura Sanjorgense. Los nacidos y criados en el San Jorge tenemos la fortuna de pertenecer a dos orillas: lo real y lo imaginario. Podemos ver lo sagrado en medio de lo profano.