
Salud: quebrados

El sistema de salud colombiano enfrenta un déficit financiero preocupante. Con una UPC de $1,4 millones por persona, el sector lucha por cubrir las necesidades. Las EPS acumulan deudas millonarias, generando interrogantes sobre su viabilidad.
Por Remberto Burgos de la E. La unidad de pago por capitación, UPC, corresponde a $1,4 millones y es lo que el sistema de salud reconoce por cada colombiano. Poco, justo o mucho es el valor de la atención en salud durante 2023. Se presume que esto debe alcanzar para cubrir las necesidades. En porcentaje del PIB equivale a 5.1% con un monto total de 52.24 billones aprobados. Ahí va incluido la adición al presupuesto general de la nación en donde 2.02 fueron destinados al sector salud. La pregunta lógica, ¿por qué se corre el riesgo de desfinanciar o quebrar el sistema? En enero del 2023, Acemi, envió una carta a los ministros de Hacienda y Salud, en donde entre otras afirmaban que de cada 100 pesos que reciben las EPS del régimen contributivo gastan 102 en atenciones en salud. Solicitaron 10.4 billones que incluyen 3.1, billones por insuficiencia de la prima, 3.9 billones al faltante de este año y presupuestos máximos que tiene la Adres desde 2021 y 2022. Hay recursos solo hasta julio 2023 para estos presupuestos máximos. El mes pasado, Numeris, consultora en temas financieros, expuso en Anif la insuficiencia de recursos del sector salud. Las deudas de las EPS activas son importantes: Nueva EPS 3,4 billones, Salud Total 2.3 billones y EPS Sanitas 2.1 billones. Las que están en proceso de liquidación: SaludCoop 2,4 billones y Salud Vida 1,5 billones. Estas cinco suman casi $10 billones y surge el elemental interrogante: ¿Cómo funcionan? ¿Qué pasa con el gobierno? ¡Trinos incendiarios y gritos explosivos! Hay señores que agotar todas las vías e instrumentos para que el déficit financiero no acabe con los sistemas de salud. ¿Han buscado otros caminos? No dejo de pensar en la Reforma de Salud y es vergonzoso que mostrando el panorama desolador de la quiebra sea el mecanismo de convicción para los votos parlamentarios. ¿Es esta la intención? La atención a la salud es sagrada, sus errores y desaciertos hay que corregirlos. Estatizarla como quiere el gobierno es el peor de los males. Enterrar las EPS es una profanación y las activas ayudarlas dándole la mano. Castigar sin contemplación a quienes se las han robado. Prevención y promoción son los puntos claves. Irrigar los territorios es una necesidad. Diptongo: No podemos aceptar que los colombianos vivan con incertidumbre y amenaza sobre el derecho de estar protegido. La salud es un vertical irrenunciable y fundamental.