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Opinión

Robaron al bravo pueblo

José Armando Benítez Tuirán
José Armando Benítez Tuirán
Columnista
8 de agosto de 2024

La reelección de Maduro en Venezuela desató acusaciones de fraude. La oposición, unida, exige transparencia y la comunidad internacional presiona. ¿El inicio de un nuevo capítulo político?

Por José Armando Benítez Tuirán Les robaron las elecciones al bravo pueblo. Los venezolanos, y el mundo entero, asistieron atónitos a la reelección de Nicolás Maduro como presidente del hermano país. Un verdadero descaro, según ha podido demostrar con pruebas contundentes la oposición liderada por María Corina Machado. Hacía mucho tiempo que los venezolanos no estaban tan unidos en la oposición. Los egos quedaron a un lado para dar paso a la candidatura de Edmundo González Urrutia, que, aunque no tenía tanta simpatía como Machado, sí representa la unidad de un pueblo que se cansó de vivir en la pobreza teniendo las reservas de petróleo más grandes del planeta. Hay gran frustración entre los más de siete millones de venezolanos que hace años abandonaron sus vidas y dieron inicio a una nueva, lejos de sus familiares y de la tierra amada. Muchos esperaban que con la llegada de un nuevo gobierno, se abriera la esperanza de un pronto retorno. Cuántos abrazos de reencuentros quedaron frustrados con el robo de estas elecciones. Si el fraude se consolida y Maduro conserva la presidencia, vendrán tiempos muy difíciles para el pueblo veneco, tanto para los que se quedaron como para los que marcharon con la ilusión de un día volver. Pero los venezolanos son luchadores y seguramente pelearán por la verdad hasta el final. Afortunadamente, esta vez la oposición estaba preparada para la trampa, y no va a ser tan fácil para Maduro adueñarse de un poder que no le corresponde. La comunidad internacional se ha pronunciado exigiendo pruebas que sustenten el supuesto triunfo de Nicolás Maduro. La presión persistirá hasta que se aclare lo sucedido. Infortunadamente, algunos gobiernos de países hermanos, como el nuestro, no han estado a la altura que se esperaba. Dándole margen de espera a lo que se ve, es un fraude en toda regla. Esa solidaridad con el gobierno Maduro y sus canalladas, está respaldada por gente cegada por el radicalismo y empeñada en defender a la izquierda, aunque eso signifique dar la espalda a la democracia. Que se haga justicia y que el pueblo recupere el poder, y con ello, el camino hacia la prosperidad de décadas anteriores. Venezuela tiene cómo revertir toda esa situación económica que hoy la tiene entre las naciones más pobres del mundo. El primer paso es que Maduro salga del poder. ¡Fuerza Venezuela! ¡Fuerza al bravo pueblo!