
Reyezuelos Municipales

Para gobernar bien, es crucial ser buena gente, con valores como honestidad e integridad. Urge elegir servidores públicos, no "Reyezuelos", para erradicar pobreza y desigualdad.
Por José Armando Benítez Tuirán Para ser buen gobernante primero hay que ser buena gente. Únicamente las personas con capacidad de poder tener comportamientos bondadosos, desinteresados y empáticos, pueden entender a la perfección el sentir de sus pueblos, vivir como un habitante más sus problemáticas y experimentar la vocación de servir, de poner sus fuerzas y sus deseos, al servicio del bien común. Infortunadamente nos estamos acostumbrando a elegir cada cuatro años a "Reyezuelos Municipales". Individuos carentes de todo lo que hay que tener para gobernar con transparencia, con equidad y responsabilidad. Personas cuya mayor virtud en esta carrera electoral, es la de tener a su disposición el músculo económico para financiar una campaña sumamente cara. Gente del pueblo, común y corriente a día de hoy, pero que, si resultaran ser elegidos alcaldes, el próximo año a estas alturas ya estarán convertidos en los nuevos ricos del pueblo. Y es que valores como la honestidad, son los que deberían marcar la diferencia a la hora de escoger gobernantes. Y no se trata solo de hablar y de actuar de manera sincera, tampoco es suficiente el simple hecho de no robar, no, la honestidad va un poco más allá, implica tener integridad, respetar a los que nos rodean. No basta solo con no engañar ni mentir a los ciudadanos, sino que además se necesita que el gobernante no actúe de manera tramposa y aventajada a la hora de administrar los recursos del municipio. Si todos los que resultaran elegidos como alcaldes el próximo mes fueran personas honestas y no remedos de Reyezuelos, la pobreza, la desigualdad y el hambre de nuestros pueblos, se acabarían antes de que se cumpliera el período electoral para el que fueron elegidos. Ser sinceros con el pueblo es mucho más beneficioso para todos, que alentarlos con falsas promesas. La gente necesita saber que puede y que no puede hacer el municipio por ellos. Escucho a candidatos a las alcaldías y a los concejos municipales ofreciendo cosas que no están dentro de sus futuras competencias. Se les nota que simplemente hablan por hablar. Sin embargo, también hay que decirlo, que hay algunos que ni eso saben hacer. Gente aspirando a representar a un pueblo y son incapaces de encajar cuatro frases coherentes de manera consecutiva. Ojalá escojamos a la buena gente que quiere llegar al poder para servir. Es necesario que para el próximo cuatrienio tengamos más servidores públicos y menos Reyezuelos Municipales.