
Respuestas sabias y honestas

El Papa Francisco, en diálogo con jóvenes escépticos, muestra sabiduría estoica, similar a Marco Aurelio. Sus respuestas honestas y centradas en la ética personal resuenan en la búsqueda interior.
Por Olga Lucía Bustamante El emperador estoico Marco Aurelio, abrazó la filosofía de la ética personal, que se apoya en la lógica de un mundo natural. Expresa el gobernante del siglo III a.C. "En ninguna parte puede hallar el hombre un retiro tan imperturbable y tranquilo como en la intimidad de su alma". Escuchando el diálogo del Papa Francisco con un grupo de jóvenes de hoy, escépticos de la ética, razón y moral, personas de diferentes culturas con vivencias propias muy duras, en el Documental 'Amén Francisco responde', se percibe a un hombre de respuestas sabias y honestas, que solo defiende la verdad, no, ninguna ideología o institución. Esa actitud parece adherirse a la doctrina estoica que se guía por la razón, ante la imposibilidad de controlar lo que nos rodea, contrastando lo que se piensa en referencia a lo que sucede. Definitivamente Francisco se muestra como un guía altamente espiritual, ante las inquietudes de la época, las respuestas son inherentes al ser interior, válidas en cualquier etapa histórica de la existencia humana. Escucha sin desmotivar o demeritar las 'verdades especulativas' de sus interlocutores, a quienes trata con especial cariño y respeto, instándolos a recorrer el camino de la vida, escuchando el consejo de su propio corazón. Él sabe que la historia de cada uno está marcada por diferentes situaciones y motivaciones particulares, y que no es una institución la llamada a juzgar. Solo reafirma la importancia de no hacer ni hacerse daño con ideologías absurdas envolventes y esclavizantes, para que la enseñanza y la claridad algún día lleguen y puedan crecer. Incluso, creería que el Maestro Jesús practicaba el estoicismo, no como doctrina dogmática, sino como parte de su esencia. Él habló de cómo, con amor, se puede gestionar todas las emociones intentando dar lo mejor de uno mismo. El estoicismo enfatiza la importancia de practicar la serenidad mental en medio de la tormenta. Solo así Jesús mantuvo la calma aun cuando era masacrado, burlado y humillado. Esa fuerza nace de adentro, cuando se tiene la convicción de que somos una realidad unificada de cuerpo, mente y espíritu. En esa convicción, no estuvo fundamentada la posición de los jóvenes en el conversatorio; solo una joven de 20 años defendió el eje espiritual en su vida y en la de su familia; los demás, se expresaron desde sus pensamientos y experiencias de mundo, como solemos hacerlo todos, casi siempre. Rechazamos inconscientemente, creer, en la certeza de la Presencia Divina, liberadora, que nos habita.