
Reservas unidas: la respuesta al olvido de los partidos tradicionales hacia nuestros veteranos

Veteranos y reserva militar colombiana, desilusionados con políticos tradicionales, buscan un partido propio. Impulsados por el General Matamoros, apuntan al 2026 para construir su voz política.
Por Silverio Herrera Caraballo Desde hace décadas, los veteranos y la reserva de Colombia han sido un pilar de sacrificio y lealtad hacia el país, comprometidos con la defensa de la bandera, la Constitución y la patria. Sin embargo, este grupo poblacional, que alguna vez creyó en los discursos y promesas de los partidos políticos tradicionales, ahora siente un profundo descontento. La desilusión es evidente: tras años de apoyo y fidelidad en las urnas, los políticos solo se acercan en tiempos de campaña, prometiendo respaldos que luego se diluyen cuando ya no necesitan de sus votos. El pasado jueves 24 y viernes 25, en Montería y Sincelejo, luego de su recorrido por Barranquilla y Cartagena, nos visitó en la ciudad el señor general Gustavo Matamoros Camacho, un militar experimentado, probo y reconocido por su liderazgo como ex jefe del Estado Mayor Conjunto del Ejército Nacional, se reunió con líderes de veteranos y la reserva, como con algunos empresarios, comerciantes y ganaderos de la región, trayendo consigo un mensaje claro y potente: ha llegado la hora de dejar de ser "los carga maletas" de los partidos tradicionales. Es tiempo de que los veteranos y la reserva militar y policial tomen las riendas, dejen de ser utilizados y construyan su propio camino político, uno que represente verdaderamente sus intereses y valores, en la unión está la clave del éxito. El descontento de los veteranos y la reserva no es un capricho ni una reacción repentina, sino el resultado de una historia de promesas incumplidas y abandono. Este grupo ha sido, por años, un activo estratégico y humano de enorme valor para el país, un baluarte de la seguridad nacional. Sin embargo, los políticos tradicionales no han hecho más que olvidarlos, traicionar su confianza y excluirlos de las decisiones cruciales. El mensaje del general Matamoros ha encendido la llama de la unidad: las reservas y veteranos están listos para dejar de ser manipulados y construir su propio espacio en la política, dejar de recibir migajas y pasar a ser protagonistas en un nuevo amanecer político para este grupo poblacional. Este movimiento, que crece en fuerza y cohesión, apunta a un objetivo firme: crear un partido propio que represente los ideales de justicia, seguridad y lealtad que este grupo encarna, de cara a las elecciones de 2026. Ya no quieren ser un simple botín electoral; quieren ser la voz de aquellos que han dado su vida y servicio por el país. Para estos hombres y mujeres, formar un partido no solo es una oportunidad para dejar atrás la traición de los partidos tradicionales, sino un deber con la patria que defendieron en los campos de batalla. Hoy, más que nunca, el país necesita políticos con la integridad, el honor y el compromiso de aquellos que han servido en nuestras fuerzas armadas y de policía. El mensaje de Matamoros no solo une, sino que inspira: se trata de un llamado a los reservistas para que, como lo hicieron en las trincheras y en el campo del combate, luchen ahora en otro terreno, el de la política. Es un momento histórico en el que las reservas militares y policiales pueden dar el paso hacia una representación que finalmente les haga justicia lejos de los intereses mezquinos de los partidos que solo los han visto como un medio para alcanzar el poder. Este llamado a la unidad y organización envía un mensaje claro: el 2026 marcará un punto de inflexión, en el que los veteranos y la reserva buscarán su lugar en el Congreso. No será fácil, pero su determinación y experiencia están alineadas hacia un solo objetivo: construir un país más justo y seguro, donde los valores de quienes han defendido la patria en el terreno se reflejen en las decisiones de poder.