
Réquiem por tres grandes

En la solemne fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen María al Reino de Los Cielos, quiero hacer una grata memoria de tres hombres que dieron lo mejor de sí para construir un mejor país: Monseñor Nel Beltrán Santamaría, el periodista Édgar García Ochoa "Flash" y el senador Miguel Uribe Turbay. Envío a sus familiares, amigos y seguidores mis profundas condolencias.
A Su Excelencia, el Obispo de Sincelejo durante 22 años, tuve el honor de conocerle y acompañarle en una misión de la Fundación Diocesana para la Mojana. Conservo en mi archivo fotografías y videos de la Ruta Mojana, viaje que hicimos en octubre de 2013 con la presencia de instituciones del Gobierno para mostrarles las condiciones y potencialidades de la región. Recuerdo una expresión que "Monse" usó en San Marcos, tras enterarse de que un funcionario capitalino estaba incómodo porque le tocaba viajar en la parte de atrás de una camioneta. Habló para un pequeño grupo y en tono confesional: "Si anda con exigencias es porque no entendió nada". Almorzamos en Achí con algunos representantes de las familias afectadas por las inundaciones del Cauca y del San Jorge. Esa inolvidable noche disfrutamos de la alegría majagualera en forma de comida, artesanías y música. A la mañana siguiente abordamos una lancha hacia Sucre, donde al fin pudo llegar el Obispo que esperaban desde los tiempos de la muerte anunciada de Cayetano Gentile. Y como en un acto de prestidigitación escénica, también desembarcó con nosotros Jaime, el hermano sucreño de Gabriel García Márquez. Monseñor Beltrán Santamaría deja entre nosotros un legado de auténtico amor cristiano. Fue gran sacerdote, gran obispo y gran amigo de la paz. De la real, que es fruto de una vida de coherencia y fe. Édgar García Ochoa "Flash" fue uno de los grandes periodistas del espectáculo del mundo hispano. Confidente y promotor de cantantes, actrices, empresarios y toreros. Nació en Sincelejo, creció en Cartagena y murió en Barranquilla. De gran corazón, amante de la tauromaquia y del buen vivir. Me lo presentó el jefe Humberto Mendieta, director de "Noticaribe", noticiero del fin de semana de TeleCaribe en el que hice mis prácticas televisivas. El año pasado coincidimos en un chat de taurinos y logramos conversar un par de veces, gracias a su amistad con el gran Jesús "Chule" Zuleta. Al senador Miguel Uribe Turbay nunca lo conocí, pero admiré su pulcritud y valentía al servicio del debate, señal de una democracia saludable. Pido al Altísimo que haga Justicia y que su martirio sea símbolo de unión y esperanza en un país mejor. En el que todos podamos celebrar nuestras diferencias. Amén.