
Regalías en Montería: ¿dinero para el desarrollo o recurso desperdiciado?

Durante más de una década, Montería ha recibido una suma importante de recursos por concepto de regalías: 819 mil millones de pesos entre 2012 y 2023, medidos a precios de 2023. Estos fondos deben destinarse a financiar proyectos que mejoren la calidad de vida de los ciudadanos. Sin embargo, más de la mitad no se han ejecutado.
Según cifras oficiales (Contaduría General de la Nación, Consolidador de Hacienda e Información Pública - Chip), el municipio solo ha gastado $359 mil millones, lo que representa apenas el 44 % del total recibido. El resto, unos $459 mil millones, permanece sin uso. Esta situación plantea interrogantes sobre la capacidad institucional para ejecutar proyectos y sobre los obstáculos normativos que pueden estar frenando su ejecución o el tipo de proyectos que se escoge. Los recursos que sí se han invertido revelan prioridades particulares. El 45 % del gasto total se destinó a deporte y recreación, principalmente en parques y escenarios deportivos. Otro 28 % fue para transporte, con obras de pavimentación. Cultura recibió el 6 %, mientras que sectores como educación, vivienda o inclusión social apenas alcanzaron entre el 1 y el 4 %. Estas cifras invitan a reflexionar: ¿responden estas inversiones a las necesidades más urgentes de la población? ¿Es más prioritario construir canchas que garantizar agua potable, alcantarillado o escuelas de excelente calidad en las zonas más vulnerables? La falta de información pública sobre las obras ejecutadas —su ubicación, costos y beneficiarios— limita la transparencia y dificulta evaluar el impacto real de las regalías. Aunque el Sistema General de Regalías ha sido reformado en varias ocasiones (2011, 2019, 2020), los problemas de ejecución persisten. En Montería, según el Dane, 145 mil personas viven en pobreza monetaria y 38 mil en pobreza extrema. Si los recursos de regalías se distribuyeran entre ellos, aliviarían temporalmente su situación. Pero la solución sostenible está en invertir en educación, salud, e infraestructura básica para mejorar su capacidad productiva toda su vida. Las regalías ofrecen una buena oportunidad para mejorar la calidad de vida en el municipio. Pero esa oportunidad solo se materializa si los recursos se ejecutan con eficiencia, se gastan donde más se necesitan, y hay rendición de cuentas. De lo contrario, seguirán siendo cifras en los informes, mientras la gente espera soluciones concretas. *Fundación Atarraya