
Reformarlo todo

El gobierno de Petro enfrenta desafíos al intentar reformar Colombia. Sus propuestas, como tributaria, laboral y pensional, chocan con la realidad, evidenciando problemas institucionales y corrupción persistentes.
Por Fernando Negrete Montes "Reformarlo todo para que todo siga igual" es un viejo aforismo utilizado como estrategia para mantener un estado de cosas, asunto que empieza a correr contra el gobierno del presidente Petro por cuanto el casi medio siglo buscando cambiar la sociedad colombiana y mundial, aunque de forma teórica, ponen a temblar su manto de buenas intenciones que sucumben ante sus posturas y las salidas en falso de casi todo el equipo de gobierno. Menos mal que el desarrollo de la sociedad pegado al conocimiento ha dejado en la historia pasada la pretensión de tomarse el poder con el uso de las armas para hacer los cambios que la sociedad demanda, lo que no ha impedido que surjan formas atropelladas de hacerse al poder y dirigir el Estado en beneficio de los grupos que no lo tenían y detrimento de las mayorías de la sociedad. Así como Roma no se hizo en un día, expresión lanzada por el presidente en uno de sus trinos, la avalancha de proyectos de reformas presentados al Congreso y con mensaje de urgencia, llevan implícita la creencia colombiana de creer que los asuntos se resuelven con una ley y, por otro lado, que las normas existentes son la causa de los problemas y no hechos de orden institucional y administrativo, asociados al mal manejo de los recursos y la corrupción acendrada. "Nadie mejora su situación sin empeorar la del otro" si la economía no crece y esta no lo hace sin el concurso de todos los factores de producción, de tal manera que una reforma tributaria debe propiciar el crecimiento económico para que los mayores ingresos vayan hacia los sectores más pobres, punto válido para las reformas laboral y pensional que no deben sesgarse hacia el empleo formal cuando el 58% del empleo es informal. Razón tenía el que dijo que la gente cuando tiene medios, se olvida de la difícil situación de los que no tienen nada, punto valido también para los sectores políticos que han hecho poco por sacar al país de las condiciones de vida de gran parte de la población.