
Reforma judicial, vuelve y juega

El gobierno impulsa una reforma judicial con expertos. El debate se centra en agilizar la justicia, evitando modificaciones constitucionales complejas y valorando ejemplos como la tutela.
Por Miguel Mercado Vergara Como ya el país lo sabe, el gobierno pretende adelantar una reforma judicial y para ello se creó una comisión integrada por juristas de las más destacadas y probadas condiciones. De suyo, el de la justicia es uno de los temas más álgidos que concitan la atención del país pues mucha de la dinámica en que se desenvuelve la cotidianidad nacional tiene que ver con los pronunciamientos y decisiones que emanan de jueces, fiscales, magistrados y demás servidores que cumplen funciones jurisdiccionales. La historia muestra que cada gobierno quiere hacer reformas judiciales y así ha sucedido lográndose significativos avances. Las conquistas alcanzadas a nivel constitucional han permitido la creación de importantes órganos que le han imprimido a la justicia independencia funcional y presupuestal que despeja el camino para su funcionamiento con independencia de los otros órganos del poder público. Hoy, ante la realidad de una reforma al estamento judicial, muchas voces abogan por la implementación de mecanismos legales que propendan por una ágil administración de justicia, más no por el tormentoso enfrascamiento de una modificación a la Carta Política que siempre lleva a innecesaria pérdida de tiempo y a los riesgos del hundimiento ante las acciones de control que acarrea ese tipo de reformas, fuera de las polarizaciones. Particularmente me uno a las voces que proponen la creación de mecanismos, muy a pesar de que hoy existen, que obliguen al cumplimiento riguroso de los términos y a la abolición de tanto procedimentalismo inútil que en vez que ayudar al avance de los litigios lo entorpecen y estancan. Al opinar sobre estos temas los expositores y entendidos siempre acuden, con mucha razón, al ejemplo de la tutela. Este instrumento se falla en 10 días. ¿Por qué no buscar la fórmula para que los debates ordinarios, guardando las debidas proporciones claro está, tengan esa misma dinámica? El asunto no es fácil. Nuevo Consejero de Estado. El Doctor Luis Eduardo Mesa Nieves, hoy Magistrado del Tribunal Administrativo de Córdoba, elevado a la dignidad de Magistrado del Consejo de Estado, es jurista destacado, su vida la ha consagrado al servicio de la justicia; sus virtudes personales, profesionales y académicas le permitieron abrir el camino para llegar a tan altísima dignidad donde con seguridad seguirá produciendo frutos para bien de la administración de justicia. Éxitos en esa ponderada misión. [email protected]