
Reaparece el fantasma

La Ley de Jurisdicción Agraria revive el temor a la expropiación en Colombia. El proyecto, con detractores de varios sectores, podría afectar a poseedores de tierras y otorgar amplias facultades a la Agencia Nacional de Tierras.
Una vez más se encienden las alarmas en el país ante la radicación de la Ley de Jurisdicción Agraria ante el Congreso. Y otra vez aparece el fantasma de la expropiación, una figura que está latente ante la propuesta del gobierno de Gustavo Petro de entregarle tierra a los campesinos, especialmente, víctimas de la violencia. Esa propuesta se puede convertir en una cacería de brujas para quienes son buenos poseedores de sus predios, ya que el tema de la productividad de la tierra la definirá casi que a su libre albedrío el Gobierno. Ese es uno de los 'micos' que se han colgado en este proyecto, que a diferencia de otros que se tramitan en el legislativo, tiene detractores tanto de opositores como de aliados a la administración Petro. Llama la atención que el Gobierno Nacional pretenda quitarle las facultades a la rama judicial para definir los procesos administrativos sobre un predio y estas ahora recaigan sobre la Agencia Nacional de Tierras (ANT), una entidad que ha venido siendo cuestionada por su postura ideológica frente a estos temas. En manos del Congreso está que esta reforma agraria no se convierta en una persecución a los colombianos de bien. El Gobierno ha sido cuestionado porque entrega tierras, pero no hay seguimiento a su productividad.