
Racionamientos en el horizonte

El presidente de la Creg advierte sobre racionamiento eléctrico por sequía, reviviendo temores de los 90. Críticas al gobierno por falta de prevención y decisiones polémicas que agravan la situación.
Por Bibiana Cabarcas Omar Prías, presidente de la Creg anuncia que el racionamiento eléctrico es una opción debido al bajo nivel de los embalses en todo el país, a consecuencia del fenómeno del niño. Este anuncio nos devuelve a los años 90, cuando en el gobierno de César Gaviria todo el país se enfrentó a un racionamiento eléctrico por los mismos motivos y pareciera que de las malas experiencias no aprendemos nada y que giramos en redondo sin tener salidas a lo que ya pensábamos habíamos superado. ¿Por qué el gobierno que, hace alarde de ser un defensor del medio ambiente, que ya estaba anunciando que se avecinaba una sequía severa, no tomó las medidas preventivas con el fin de mitigar los efectos adversos y evitar esta debacle que, va a afectar como siempre, a los más vulnerables? Esto a pesar que el dos de abril de este año el ministro de minas y energía Andrés Camacho, anunciaba con bombos y platillos que no teníamos riesgo de un desabastecimiento ni de apagón; y mucho más atrás en el tiempo, en marzo del 2023 la entonces ministra de la misma cartera Irene Vélez trinaba furibunda que algunas personas querían generar pánico, que los embalses estaban por encima del promedio de hace dos décadas, incluso superiores a las del 2015, cuando se presentó el fenómeno del niño y que no había riesgo de un racionamiento de energía eléctrica. Pues a los ministros de este gobierno se les fue el tiempo de prevenir este apagón en hablar tonterías por redes sociales y en hacer anuncios que solo fueron cantos de sirenas para engañar a tontos y, efectivamente estamos a punto de asarnos en estos calores y de alumbrarnos con mechones. ¿Quién responde por el racionamiento? Pues nuestros bolsillos, ya que las pérdidas en materia comercial y empresarial serían enormes e incluso en la salud de miles de enfermos que necesitan de la energía para sobrevivir. Ah y a todas estas, el brillante gobierno de Petro, suspendió porque sí, proyectos eólicos instalados en La Guajira con capacidad de 697 MWH, que podrían atender a 140 mil hogares, algo así como a quinientas sesenta mil personas, y los equipos fueron trasladados al Perú; genios. Y lo que muchos no saben es que, gracias a que el presidente y sus ministros van a salvar al planeta de la extinción, no utilizaron las plantas térmicas o termoeléctricas, que funcionan en todo el mundo a carbón y gas, con el fin de cuidar que los embalses se conservaran hasta la llegada de la temporada de lluvias. No es responsabilidad del gobierno que llueva, pero sí es el de prevenir el racionamiento que se avizora en el horizonte, tomando las medidas necesarias en el momento oportuno, y hasta ahora no lo están haciendo.