
Quién habla realmente español

El español, cuarta lengua más hablada, con 595 millones de hablantes, se manifiesta en diversos dialectos. El estándar, usado en medios y educación, coexiste con acentos locales.
Por José Arturo Ealo Gaviria Después del inglés, el chino mandarín y el hindi, el idioma español ocupa el cuarto lugar que más se habla en el mundo. 595 millones de hablantes. Nuestro idioma seduce. Lo hablamos, sí, pero no igual. Lo hacemos con varios acentos, diferentes cadencias y ritmos, y con rasgos típicos. Lo mismo sucede en otros idiomas. Una lengua idiomática es un complejo de comunicación verbal propio de una comunidad humana. Cuenta generalmente con escritura. El dialecto es la variedad de un idioma que no alcanza la categoría social de lengua. Quien habla español posee un dialecto o una variedad, por el simple hecho de haber nacido en un lugar determinado. Los hablantes no somos conscientes de ello. Hay una especie de dialecto no marcado al que poseen todos los hablantes. Se considera prestigioso. Se enseña en el colegio y se usa de manera oficial: es la variedad o dialecto estándar. Pero, aunque todos lo conozcamos, ese castellano modelo no es una variedad materna de nadie, todos los hispanohablantes usamos dialectos. Ese español estandarizado, al que muchas veces llamamos castellano neutro, es el que se habla por ejemplo en los medios de comunicación, con el que se suelen doblar ficciones audiovisuales, el que habla mucho de los profesores cuando enseñan español como lengua extranjera. No hay ningún lugar donde se hable mejor la lengua española que en otro. Hay quienes la manejan, bien o mal. Hablar bien o correctamente no tiene que ver con el tipo de pronunciación que tengamos sino con la selección de formas lingüísticas adecuadas a cada situación, el vínculo de la estructura sintáctica, la diversidad léxica. Incluso, la propia lengua española, sin ir más lejos, fue un dialecto antes de convertirse propiamente en lengua. Y lo fue cuando nació como variedad romance hablada en Castilla al este del Reino de León. En el siglo XVI se fija como lengua, cuando se estandariza y nivela coincidiendo también con su expansión atlántica y europea. Los variados acentos que existen del español son solo una parte de un dialecto, quizás la más indicada para el hablante común, pero sus variedades sintácticas son cruciales para definir dialectos. La pureza lingüística tiene riesgos como la pureza racial al sostener que todos hablamos en realidad un dialecto. Sin embargo, algo especial tiene Colombia. Año tras año, a Bogotá van personas de diferentes sitios del mundo —incluido España— expresamente a estudiar español.