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Opinión

Que no pasen "de agache"

Arianna Córdoba Díaz
Arianna Córdoba Díaz
Columnista
19 de julio de 2024

El atentado a Donald Trump en Pensilvania desató una investigación mundial. Mientras, Colombia lidia con la corrupción de la Ungrd, ante la indiferencia ciudadana y la lentitud judicial.

Por Arianna Córdoba Díaz* El sábado anterior la noticia de un atentado al expresidente y candidato Donald Trump en tarima, durante una manifestación en Pensilvania, le dio literalmente la vuelta al mundo en cuestión de segundos. A los pocos minutos supimos que el presunto autor de los disparos había sido abatido y, a partir de ese momento y en adelante se abrieron las respectivas investigaciones para llegar al meollo del asunto sin dejar ni medio cabo suelto. Las audiencias en los cinco continentes pueden seguir paso a paso y con rigor todo lo que rodea el atentado a Trump y apreciar la diligencia de las autoridades pertinentes en resolver el caso, rayando ya en lo excesivo. En Colombia quisiéramos ver no solo la misma celeridad, sino ese mismo rigor en varios de los numerosos casos que se presentan en nuestro territorio y que sacuden escandalosamente la sociedad a través de los medios de comunicación. Pero no, acá hay casos que parece que se traspapelan y se olvidan tarde o temprano, o son reemplazados por otros sucesos doblemente resonantes. Por ejemplo, desde hace unos tres meses o más, Colombia fue sacudida con el escándalo de la corrupción en inmensas proporciones en la Ungrd y cada semana a través de los medios de comunicación se revela algo nuevo de esta vergonzosa situación que cada vez incorpora más personajes de la vida pública. Sin embargo, ya numerosos colombianos ven esto con indiferencia o resignación y replican ¿si será que pasa algo y que se van a acciones necesarias se van a tomar para que todos los responsables rindan cuentas ante la justicia? Desafortunadamente nos sentimos como medio anestesiados ante este tipo de hechos: inicialmente nos asombramos, claro está, después, perdemos el interés porque vemos que poco se avanza en las investigaciones y en las determinaciones que haya que tomar y es por eso que la gente va perdiendo la confianza. Pero ya está bueno, la sociedad no debe permitir que este caso y muchos más, quieran pasar "de agache" o ir languideciendo hasta desaparecer de la esfera pública. Los medios de comunicación hacen lo suyo, dando a conocer los hechos, pero son las instituciones pertinentes las que deben actuar y responder al pueblo colombiano. *Jefe de Programa de Comunicación Social