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Opinión

Que la justicia actúe

Bibiana Cabarcas
Bibiana Cabarcas
Columnista
15 de julio de 2026

Por donde la comisión de empalme del gobierno electo pone el dedo, sale pus, y esto apenas comienza, no nos alcanzamos a imaginar todo lo que todavía vamos a conocer, una vez se termine la auditoría forense.

El desgreño administrativo, financiero y legal que deja atrás el gobierno "del cambio" no se debe quedar solo en los titulares de prensa. Nos acostumbramos a que un escándalo tapaba otro escándalo, y las investigaciones "exhaustivas" no conducían a nada. Los dineros de los desfalcos se esfuman en los bolsillos de nuevos ricos que, sin pudor ni sanción social, presumen de ellos, capturan a los que no se encuentran en el "corazón" de los investigadores de las entidades encargadas de impartir justicia. Se ha vuelto paisaje que, a los ladrones ilustres de cuello blanco, pasado un tiempo, ya nadie los mencione y por prescripción de términos, salgan campantes a dictar cátedra de moral y buenas costumbres y a quitar y poner mandatarios. Y no les pasa nada. Esta historia debe tener un punto final, y esperamos que el nuevo gobierno, de la mano de los organismos de justicia, haga pagar hasta el último centavo a los culpables de tanta corrupción. Porque, de nada sirve que los pongan a buen recaudo por un tiempo y luego salgan a disfrutar del expolio al erario como si nada, deben devolver lo sustraído y evitar que vuelvan a ejercer cargos públicos por el resto de sus días. Las leyes están para ser aplicadas sin contemplaciones ni privilegios. Ya veremos en las próximas elecciones, cuántos de estos personajes salen a que los elijan en cuerpo ajeno. A solo unos escasos días para la toma de posesión del nuevo mandatario de los colombianos, es muy poca la información que se tiene de los avances y del estado de las siguientes perlas, entre otras,  que han acompañado al gobierno Petro; el escándalo de la Ungrd, la financiación de la campaña de 2022 por la presunta violación de topes de campaña e ingresos de dineros irregulares, el caso de Nicolás Petro por  enriquecimiento ilícito y lavado de activos; la intervención en el sistema de salud por el desfalco contable denunciado por la intervención de la Nueva EPS, abuso de poder y chuzadas, como el caso del polígrafo a la niñera Marelbys Meza, al interior de la casa de Nariño. No se sabe mucho de los audios de Armando Benedetti y los quince mil millones de pesos que entraron a la campaña Petro, ni del "suicidio" del coronel Óscar Dávila. Si a todos estos casos le agregamos lo de la compra de los aviones en Suecia, los computadores de Raúl Reyes en donde sale salpicado Iván Cepeda; el "juego de los congelados" de la paz total y otras "cositas", estaremos, de llegar a comprobarse, frente a uno de los gobiernos más corruptos de la historia reciente del país. Dios estuvo grande con Colombia y nos salvó de seguir en manos de este régimen, de todos depende que salgamos adelante, poniendo nuestro mejor esfuerzo en el día a día, y acompañando al nuevo gobierno en lo bueno y señalando en caso de que se equivoque. Colombia somos todos.