
Prueba piloto

El Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (Fomag) enfrenta cambios en salud que afectan a docentes colombianos. La "prueba piloto" revela deficiencias en el servicio, generando protestas y preocupación.
Por Fernando Negrete Montes Con la ley 91 de 1989 se creó el Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio, Fomag, que recogió en una sola entidad las prestaciones económicas y sociales de los docentes que estaban desperdigadas en las cajas y fondos de previsión que existían en cada entidad territorial y que solo recibían los aportes para salud, generando una deuda por cesantías y pensión que llevó a la expedición del Fondo de Pensiones de las Entidades Territoriales, Fonpet por ley 549 de 1999, como una cuenta para administrar los recursos destinados al pago del pasivo pensional. El Fomag empezó a operar desde el primero de enero de 1990 y a él fueron afiliados, sin solución de continuidad, los docentes nacionales y nacionalizados financiados con recursos del antiguo Situado Fiscal atendidos por las oficinas de prestaciones sociales del magisterio que, en las primeras de cambio, recibieron las peticiones de miles de docentes que tenían represadas sus cesantías y pensiones, en tanto en salud se hicieron convenios con instituciones prestadores que a lo largo de cuatro décadas le brindaron a los docentes y su núcleo familiar los servicios en salud. En Colombia existían hasta el 30 de abril del presente año, regímenes especiales en salud de personal activo en el magisterio y fuerzas militares y de policía, reducidos ahora porque los docentes pasaron a un "nuevo" régimen que, por manifestación del ministro de Salud, es la prueba piloto, experimental, de lo que sería el nuevo sistema de salud contemplado en la frustrada propuesta de salud del gobierno. A pocos días del cambio, los maestros han sentido en carne propia la caída en la prestación del servicio por la falta de orientación, drogas, citas, clínicas dotadas para su atención, especialmente en aquellos casos de alta complejidad, que han llevado a la protesta y exigir, como es la costumbre en el gremio, un mejor servicio, situación que ha afectado la normalidad académica por las horas sin clase durante la vigencia del nuevo sistema. El Fomag es una cuenta administrada por una fiducia oficial, Fiduprevisora S.A, que a nivel nacional tenía contratado los servicios de salud con diez operadores que se encargaban, además de la contratación de las clínicas y hospitales, IPS, del registro de los docentes, su núcleo familiar y sus historias clínicas, garantizando organización en la prestación de los servicios. Con el nuevo sistema, Fiduprevisora, cuyo negocio es la administración de dinero, contrata con 8.000 entidades de salud que no tienen las condiciones de las IPS que durante décadas han crecido, dotado y brindado un servicio médico asistencial de calidad a los docentes, mostrando a los 50 millones de colombianos lo que sería esta "democratización" de los servicios de salud en caso de replicar la prueba "piloto" del magisterio a toda la sociedad.